Esta entrada tiene mucho que ver con la que hice hace un tiempo sobre no decir «sí» a todo. Como ya comenté en su momento, si dices «sí» automáticamente, sobre todo si lo haces de forma constante, la gente dará por hecho que estás disponible siempre y eso suele traer problemas si en realidad no lo estás.
Por eso, la mejor frase que puedes soltar cada vez que alguien te pida un favor, una tarea o lo que esa es «consulto mi agenda y te digo». O alguna similar como «déjame ver cómo tengo el día», «creo que no tengo otro compromiso, pero te confirmo», «tengo que comprobar si lo puedo encajar entre mis obligaciones»…
Con cualquiera de esas frases, ya estás dando a entender que tienes otras cosas que hacer más allá de lo que te están pidiendo. Es decir, estás estableciendo límites de una forma muy educada y elegante. De esa forma la gente no da por hecho que tú siempre estás disponible para ellos, aunque finalmente vayas a aceptar la petición. Por eso, pondrás en valor tu tiempo y lo agradecerán más.
Sígueme en…
O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.
