Título original: Les crayons de couleur
Novela contemporánea con toque fantástico
252 páginas
DE QUÉ VA: el color desaparece del mundo sin explicación. En este contexto, Arthur, exempleado de una fábrica de lápices de colores, se cruza en el camino de Charlotte, científica ciega especializada en el color y su hija, que tiene un don.
RESEÑA: me ha gustado mucho. Se alterna la historia principal, con escenas sobre cómo reaccionaría la gente a la falta de colores (y a su vuelta) y material divulgativo relacionado con las teorías del color. El estilo del autor es directo pero positivo y evocador, además, es bastante corto y me quedé con ganas de más.
Consiguió engancharme, si bien la historia en sí misma es bastante simple, una aventura con personajes peculiares, es en un entorno tan fantástico que resulta muy especial. Lo que no me acabó de convencer es el pequeño romance metido con calzador (por suerte, no le da mucha preponderancia). Y el final rápido y demasiado fantasioso.
En definitiva, una lectura muy agradable sobre los colores y su magia, la recomiendo sin duda.
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Reseña original de El día que amaneció sin colores en Anika entre libros
