Esta bilogía de novelas de suspense tiene como protagonista a una misma inspectora. El segundo es sin duda el mejor, pero el primero es muy entretenido.
1. Tú te vas, tú te quedas
Título original: Eeny Meeny
384 páginas
DE QUÉ VA: Alguien está secuestrando a sus víctimas por parejas, las recluye y les afrontar un dilema: matar o morir.
RESEÑA: Tiene un ritmo muy bueno y ágil, tengo que reconocer que me ha enganchado aunque, pensándolo en frío, la historia tiene algunos puntos que flojean. Por ejemplo, para jugar al despiste el autor se saca algunas cosas de la manga que luego quedan un poco en el aire y lejos de estar suficientemente explicados. Aparte de eso, algunas cosillas se veían venir y todo lo relacionado con los policías y sus relaciones entre sí queda un poco esbozado por encima. Supongo que en próximos libros profundizará un poco.
En cuanto a los personajes, no he llegado a empatizar con Helen, no me ha dicho mucho como personaje, pero la psicología de las víctimas está muy bien trazada y le da interés a la novela.
En definitiva, una historia con fallos, pero que engancha y que resulta muy curiosa y entretenida.
2. Ni lo ves ni lo verás
Título original: Pop goes the wesel
448 páginas
DE QUÉ VA: El cadáver de un hombre es encontrado en una casa vacía. Le han arrancado el corazón y se lo han enviado dentro de un paquete a su mujer y a sus hijos. Helen Grace es la encargada del caso.
RESEÑA: Este me ha gustado más que el anterior. No sé si porque me lo leí del tirón, porque los personajes y sus miserias personales ya estaban presentados (la evolución sufrida por lo que ocurrió es para mejor) o porque en este caso el autor no se ha sacado cosas desconcertantes de la chistera (aunque algunas cosas se veían venir precisamente por eso). Además, en este caso las víctimas no son tan importantes como el asesino, con el que no puedes evitar acabar simpatizar al final.
En cuanto al ritmo, está muy bien, como en el anterior. Los capítulos cortos y los saltos hacen que sea más emocionante, que no te de tiempo a aburrirte y que quieras seguir leyendo uno más, y otro, hasta que, cuando te quieres dar cuenta, te lo has acabado.
En definitiva, una lectura bastante buena que se queda rozando la máxima puntuación, aunque diría que es recomendable haber leído el anterior para entender muchas cosas de este.
