De qué van:

Kiva es una adolescente que ha pasado una década en la cárcel letal de Zalindov, donde trabaja como sanadora y casi todos los presos la odian. Su única esperanza es que su familia, de quienes de vez en cuando le llegan notas, la rescaten.

Tras la captura de la reina rebelde, enferma terminal, a Kiva le encargan mantenerla con vida para que se enfrente a los juicios por ordalía. Su propia familia manda una nota pidiéndole lo mismo y avisando de que van para allá. Si la reina no muere por su enfermedad, los mismos juicios la matarán, así que Kiva se presenta voluntaria en su lugar. Si sobrevive, algo que nunca ha pasado, les concederán la libertad. Un nuevo preso, que es más de lo que parece, decide ayudarla.

1. La sanadora de Zalindov

Título original: The Prison Healer

443 páginas

Esta historia se ambienta en una cárcel parecida a un campo de concentración. La protagonista lleva sobreviviendo en ella desde la infancia, con situaciones muy duras y temas serios como la justicia y los límites éticos, el acoso, la violación, el consumo de drogas, las autolesiones…

Aunque Kiva está relativamente protegida por su condición de sanadora y soplona, tiene mucha carga psicológica y gran desarrollo, aunque el resto de personajes quedan desdibujados. No quiere encariñarse con nadie porque pocos sobreviven (aunque no puede evitarlo con Tipp, un niño, hijo de una reclusa, que le hace de ayudante) y por eso no quiere permitir los acercamientos del nuevo recluso, Jaren. Tampoco confía en los guardias, por más que, Naari, la nueva, parezca de fiar.

En ese contexto carcelario, donde amenaza con haber un motín propiciado por los rebeldes, aparece la nueva prisionera, reina de los rebeldes, y Kiva se convierte en el centro de mira. Su supervivencia y la de su ayudante dependen de que mantenga a esa mujer con vida.

Por eso, se presenta a los juicios en lugar de la enferma prisionera, y aquí aparece el elemento mágico: las pruebas implican realizar hazañas que solo lograría alguien de la familia real que dominara todos los elementos. Nadie ha sobrevivido nunca.

Por todos estos elementos, encontramos buen ritmo aunque se puede intuir por dónde van los tiros en cuanto se presenta al galán y descubres más cosas sobre la rebelión. No obstante, la historia es disfrutable y que se queda en un buen punto.

2. La prisionera de Vallenia

Título original: The Gilded Cage

485 páginas

Este libro continúa poco después del cliffhanger de «La sanadora de Zalindov». El ambiente cambia por completo: pasamos a un ambiente palaciego repleto de lujos, pero que no deja de ser otra jaula de oro.

La familia real es campechana y hacen lo posible por integrar a Kiva y Tipp en su familia. Incluso el primo de Jaren, Caldon (un personaje sarcástico que me ha encantado), se empeña en enseñarla a luchar. Además, puede ir a la gran escuela de sanadores, su sueño, donde le ofrecen un puesto que siente no poder aceptar. Y no podemos olvidar la atracción mutua entre ella y Jaren.

Todo esto la lleva a sentir un conflicto interno entre la lealtad a su familia y a la causa que defienden o lo que le dice su corazón. Unas dudas que comparte uno de sus hermanos, líderes de los rebeldes. Pronto se convertirá en una agente doble, proporcionando información, pero no toda, a unos rebeldes a los que nadie se toma en serio, al haber una amenaza exterior.

Este desarrollo me ha parecido genial, así como todo lo que hay alrededor de los poderes reales y los reinos, aunque algunas cosas me chirrían, como la propia causa rebelde o que Kiva sigue siendo tan inocente y confiada a pesar de haberse criado en un lugar tan oscuro.

Además, la autora deja demasiadas pistas y todo es demasiado maniqueo, por lo que resulta predecible hasta el más retorcido giro sorprendente. A pesar de ello, lo disfruté y de nuevo acaba con un cliffhanger de los que dejan con ganas de más.

3. La traidora de Evalon

Título original: The Blood Traitor

492 páginas

En este libro, ya no hay conflicto en cuanto a las lealtades de Kiva, que tiene que lidiar con el daño que le ha hecho a la gente a la que quiere y el miedo al poder que posee, a pesar de que su magia es necesaria para combatir las amenazas (no hay una, sino dos).

La mezcla del resto de personajes, algunos viejos enemigos, también tiene su gracia, aunque son todos muy blanditos, lo que limita el conflicto y las tiranteces. Por el contrario, hay dinámicas de coqueteo para aderezar el viaje en otro sentido. Solo se comporta de forma inesperadamente dura Jaren, que pierde bastantes puntos.

La trama lleva al grupo protagonista por varias ambientaciones diferentes en busca de unos objetos que les permitirán dar la vuelta a la situación. Nuevamente, se intuye casi todo lo que va a ocurrir (incluyendo una traición), pero hay suficientes elementos interesantes y acción.

El final fue precipitado y demasiado conveniente en el empeño por hacer que todo acabe bien, pero deja buen sabor de boca y todos tienen lo que se merecen, tanto para bien como para mal, algo que ya no es tan común.

Reseñas originales: La sanadora de Zalindov, La prisionera de Vallenia, La traidora de Evalon.

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