No iba a ser una excepción: me gustan mucho los libros de Noelia Amarillo y estos también merecen mucho la pena. Como siempre, son independientes aunque están relacionados, si bien es cierto que hay uno en concreto en que si no lees antes su predecesor te pierdes bastantes cosas.
Los libros de No lo llames están ambientados en una comunidad de vecinos del centro de Madrid (del que se cuentan varias curiosidades) con una “fauna” de lo más peculiar y personajes fantásticos. Cada pareja es muy distinta entre sí y tenemos distintas proporciones de sexo, romance y drama en cada libro, donde estás pendiente no solo de la pareja protagonista, sino también de los personajes secundarios.
Ahí van las reseñas:
No lo llames amor
De qué va: la familia de Eva siempre ha estado enfrentada a los Vega-Sombría en la comunidad de vecinos pero, cuando Adán se muda a casa de su abuela para cuidarla, surge la chispa entre ellos
Noelia Amarillo nunca me decepciona y este libro viene a reforzar esa convicción. Los protagonistas me han encantado, su relación se cuece a fuego lento y los diálogos son pura chispa. Los amigos de Eva, por su parte, dan mucho juego y estoy deseando leer la novela de Gala.
Además, aparte de tener una genial mezcla de comedia, romance y erotismo, se mete un poquito de misterio: un vecino misterioso comienza a realizar ataques cada vez más macabros y peligrosos a los miembros de la comunidad. Reconozco que, en cuanto empiezas a descartar, casi de inmediato descubres quién es el vecino misterioso, pero aun así resulta un buen aporte para la trama.
El final es un poco rápido, eso sí, aunque, teniendo en cuenta que hay libros de otros personajes detrás, supongo que alargarlo más implicaba meter algún spoiler. Pero, por lo demás, es una lectura estupenda.
No lo llames pasión
De qué va: Gala, traicionada por el infiel de su marido, odia a los hombres. Pero se siente atraída por Calix y Rodrigo, su vecino estirado, da muestras de ser mucho más de lo que parece.
No lo llames pasión continúa con los personajes de No lo llames amor, solo que cambiando de pareja y centrando la atención en Gala (que odia a los hombres y está demasiado volcada en sus hijas), Rodrigo (que sí, es un estirado, pero según le conocemos tiene muy buen fondo y un toque pícaro) y Calix (que en principio me caía bastante mal, pero que al final me ha hecho sufrir un montón). Empieza como un triángulo amoroso, pero casi desde el principio sabemos con quién se va a quedar, haciéndolo muy pronto y pasando a desarrollar tanto los problemas de la pareja formada (por culpa de Jimena, la hija adolescente, sobre todo) como lo que pasa con el otro. No puedo decir más si no quiero meter spoilers…
La forma de escribirlo, como acostumbra Noelia Amarillo, es cercana y magnífica. Además, como es mucho más que romance y hay muchas subtramas, la novela, aunque larga, se hace muy ligera aunque, a decir verdad, la segunda mitad me ha gustado mucho más que la primera. Estoy deseando leer el próximo.
No lo llames deseo
De qué va: Calix es un hombre hecho añicos y se esfuerza por recomponerse, pero ha decidido que nunca volverá a amar. Hasta que uno de los mafiosos que son clientes de la camisería enchufa a una joven que le descoloca por completo…
No lo llames deseo continúa donde lo dejó No lo llames pasión, así que, aunque son libros que se pueden leer de forma más o menos autoconclusiva, no recomiendo leer este sin el anterior, porque de lo contrario podría costar un poco entender por qué Calix está tan roto.
Durante toda la primera parte acompañamos al personaje en su lucha por recomponerse y encontrarse a sí mismo de nuevo, sin que se intente meter el romance o el sexo con calzador, aunque se incluye a un nuevo personaje que da mucho juego en ese último apartado, Uriel. Este será el protagonista del próximo, y estoy deseando saber mucho más de él, porque el final promete.
Pero bueno, sin arriesgarme a soltar demasiado, diré que me ha parecido una historia preciosa, con un romance muy a fuego lento entre dos protagonistas que se salen de lo típico, aderezado con grandes personajes secundarios. Aunque es un libro grueso, la lectura se me ha hecho muy ligera y me ha enganchado mucho, la verdad es que me ha encantado.
No lo llames deseo
De qué va: Uriel es un hombre atormentado por su pasado, que busca consuelo en el placer y el dolor, sin que nada parezca saciarle. Pero, cuando conoce a la Reina del Infierno, esta le lleva más allá de sus límites
Es el mejor de los cuatro. Empieza fuerte y está totalmente centrado en la pareja y en el desarrollo del personaje de Uriel (no tanto del de Avril, en la que me hubiera gustado que se profundizara más), que fue un cabronazo en el pasado, pero, para qué engañarnos, no me costó nada empatizar con él y lo que hizo no me pareció tan grave como para ese castigo perpetuo.
Lo principal de la trama, aparte del romance, es una trama de acoso en la que este se va volviendo cada vez más agobiante. También se entrelaza con algunos toques sobre las relaciones de las parejas anteriores y además, es una novela erótica con abundancia de escenas originales de lo más interesantes y fascinantes; me han encantado. Y eso que, normalmente, cuando hay demasiado sexo me suele cansar. Pero en este caso los protagonistas tenían mucho que decir con sus interacciones sexuales y no me ha sobrado en absoluto.
Poco más puedo decir sin meter spoiler, salvo que es un gran cierre y que merece mucho la pena.
