Un consejo de gestión del tiempo es que sepas cuáles son tus mejores horas para trabajar. Nos pasa mucho; todo el mundo sigue el mismo horario ¡y no tendría que ser así!

Cada persona tiene sus bioritmos. Hay gente que es más productiva por la mañana y gente que es más productiva por la noche. Hay gente que es más productiva después de comer y hay otra que lo único que puede hacer después de comer es echarse la siesta porque no rinde nada.

Saber cuáles son tus mejores y peores horas es tan fácil como reflexionar un poco sobre cuándo estás a tope de energía y cuándo te sientes más bajo. Por mucho que haya días mejores y peores, siempre acabas por descubrir tu patrón.

La clave está en distribuir tus tareas con el poder de ese autoconocimiento. Deja las tareas de baja concentración y las más amigables para tus momentos más bajos, y concentra las complicadas y las más pesadas en tus mejores horas.

Un ejemplo. Yo, personalmente, soy una persona de trabajar por las mañanas. Necesito algo más de una hora para ponerme en marcha, pero luego, salvo un pequeño bajón después de comer, estoy a tope hasta media tarde. Después de eso, mejor no ponerme a hacer nada que requiera un mínimo de concentración. Y en esa hora de después de levantarme tampoco.

Por eso, me levanto pronto y dedico esa hora inicial a desayunar tranquilamente y a ponerlo todo a punto para el día. Luego, cuando ya estoy a pleno rendimiento, entro a tope con lo que tenga que hacer. Para después de comer dejo tareas tontas como ponerme al día con los correos electrónicos no urgentes y luego vuelvo a las tareas complejas hasta que empiezo a sentirme sin energías, momento al que me quito de en medio otras cosas más sencillas.

De esta forma, distribuyo mejor el día y maximizo mi productividad. Te animo a hacer lo mismo. Planificar en torno a tus energías es una buena forma de gestionarlas, y sin duda lo notarás en la rapidez de tu trabajo y en su calidad.

Sígueme en…

O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.

El método completo de gestión del tiempo…

En casa

En el trabajo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *