Como ya he comentado en alguna ocasión, No somos marionetas de los dioses está lejos de ser un libro comercial. Y vender fantasía sin los subgéneros de moda, siendo además una mujer, es muy difícil… Por eso, tengo muy claro que para que se empiece a viralizar necesita un empujoncito adicional que no han necesitado el resto de mis obras.
(Nota: Si has leído el libro y te ha gustado, ¡el empujoncito adicional puedes ser tú! No dudes en recomendarlo).
Como la acción de prensa e influencers que contraté resultó ser un fracaso absoluto, decidí probar suerte con la publicidad pagada de Amazon. Lo positivo es que he aprendido un poco de la plataforma, lo malo es que ha sido otro fracaso.
Hay dos formas principales de montar una campaña de pago en Amazon: la automática y la manual (que puedes configurar por palabras clave o por productos y categorías).
Yo las he probado ambas (la manual, por categorías) y en ninguno de los casos conseguí alcanzar el límite de presupuesto diario, que había fijado en 10€. Vamos, que ni pagando era fácil que la gente hiciera click en el anuncio. Aunque el anuncio no era personalizable, simplemente era la típica tabla de «también te puede interesar» en la ficha de producto, con la portada y poco más. Eso es muy limitante cuando quieres llamar la atención y ponerte creativo a la hora de vender.
No ayudaba tampoco que la campaña automática empezara a mostrar el libro a todo tipo de gente aleatoria que compraba libros de suspense, novela histórica y hasta autoayuda. Tuve que estar muy pendiente de ir bloqueando cosas según aparecía mi publicidad en lugares que no me parecían convenientes. Aunque, teniendo en cuenta que el único lector que conseguí gracias a la publicidad vino de una novela histórica, quizás debí dejarlo estar…
En el segundo intento, manual, sentí que tenía más control porque solo seleccioné las categorías relacionadas con la fantasía, que para eso es el género de mi libro. Lo único que conseguí fue disparar a más del doble el coste por click y no conseguir ni la más mínima venta.
Llegado a cierto punto, en el que veía que ni el anuncio se mostraba demasiado ni generaba entusiasmo entre los que lo veían y pulsaban, aunque todavía me quedaba presupuesto, decidí abandonar y dar el experimento por fallido.
Esta es la desastrosa tabla de resultados que conseguí:
| Campañas | Cuánto estuvo activa | Gasto | Impresiones | Clics | CPC | Venta | Lectura de KENP | Ganancia |
| Automática (la primera que lancé) | 12 días | 22,39 € | 130.656 | 55 | 0,41 € | 0 | 520 páginas | 1,63 € |
| Manual por categoría | 7 días | 35,06 € | 91.609 | 41 | 0,86 € | 0 | 0 | 0 |
En definitiva, gasté casi 60€ para que más de 200.000 personas vieran la portada de mi libro de refilón y casi cien pulsaran en él. Cuántos de esos clicks fueron involuntarios, nunca lo sabré (aunque sé por experiencia que las campañas de CPC suelen tener mucho rebote por los clicks erróneos).
De esas casi 100 personas, solo una decidió darle una oportunidad a la novela en KDP. ROI=-97% Un fiasco, vaya.
¿Significa eso que las campañas de Amazon no funcionan? Pues a lo mejor no. Desde luego, los insights que saqué fueron:
- Hay una saturación inmensa de autores pagando para lograr la atención de los lectores. Es lo único que explica que nunca llegara al límite diario, ¡había demasiados autores para muy pocos huecos disponibles!
- En línea con eso, la fantasía es muy difícil de vender si no le metes romántasy, spicy, dark academia o el tema de moda. Por eso, cuando intentaba vender el libro solo asociándolo a otros productos similares, los costes se disparaban aún más: la saturación aumentaba, y también los costes.
- La portada de mi libro no llama lo suficientemente la atención entre el resto de autores que pujaban. O a lo mejor no, ya que no tengo ninguna referencia para saber la tasa de clicks media en este tipo de campañas. Pero un 0,05% no me parece un buen ratio.
Moraleja: no volveré a promocionar un libro de fantasía en Amazon. ¿Un libro de otro género menos saturado y con más lectores disponibles? A lo mejor. En cualquier caso, la lección que he sacado de intentar empujar el libro artificialmente, salvo por el reparto de marcapáginas en el Celsius, que conseguí unos cuantos lectores, ha sido: «Ten paciencia, Déborah. Espera al boca-oído, que siempre ha sido tu aliado».
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(Por cierto, ahí va más información del libro en cuestión):
Casi a la par que un extraño llega al pueblo y que empiezan a salir a la luz secretos peligrosos del pasado, Datne descubre que tiene el don de la magia. Tendrá que aprender a usarlo a escondidas si no quiere morir o acabar a merced del Emperador. Pero su habilidad con la magia es tan extraordinaria como preocupante, y solo puede proceder de los dioses, que la han elegido para cumplir una misión legendaria.
Datne ni cree en los dioses ni está dispuesta a cumplir sus órdenes. Es más, hará lo que haga falta con tal de deshacerse de lo que la obliga a seguir adelante en esa misión y romper su conexión con las deidades. Aunque eso signifique encontrar aliados insospechados, como un traidor que ha sacado partido de su maldición, un rey que no quiere ser rey, criaturas fantásticas, los rebeldes que quieren restaurar el viejo orden… o las propias fuerzas del mal.
Kindle
358 páginas
5€
Tapa blanda
366 páginas
15€
ISBN: 9798336238433

Hay demasiada gente vendiendo. Yo ya ni lo intento.
(o peor, ni vale la pena intentarlo. Amazon mismo entrega los libros a revendedores o simplemente lo roban. ganan ellos vendiendolos e imprimiendolos y uno sin ganar nada)