Esta es la última de las entradas de la serie ¿Qué hago con mi libro? Hablamos de las Plataformas de mecenazgo y de los Agentes literarios, ahora toca hablar de algo con lo que sí tengo experiencia: trabajar con editorial o autopublicar.

Con editoriales he tenido experiencias diversas, pero es clave una palabra que se repitió mucho en la entrada de los agentes: la confianza. El problema viene cuando deja de haber confianza y has firmado un contrato por varios años, lo cual resulta muy frustrante. Ahí es donde la figura del agente literario, como aliado experto, puede ayudar.

En cuanto a la autopublicación, el tiempo que le dedicas a mover tu libro es proporcional a los libros que vendes, y tengo cosas más interesantes que hacer con mi tiempo. No obstante, si tengo en cuenta los antecedentes y lo hago bien, es la opción con más potencial de ingresos para mí.

En cualquier caso, creo que lo mejor es ver la lista con pros y contras de ambas opciones.

Editorial

❌ No tienes control en muchas cosas: portada, manera de presentarlo…

✔️Se supone que tienen expertos que se encargan de corregir, maquetar, diseñar…

✔️Se supone que tienen buena distribución en lugares físicos

✔️Se supone que conocen el mercado y te ayudarán a mover el libro.

❌Tienes que ajustarte a tiempos ajenos

✔️Credibilidad, porque se supone que pasas por más filtros para publicar.

✔️Visibilidad: se supone que tienen contactos

❌Como mucho, te llevas el 10% del PVP

✔️No te cuesta nada

❌Tienes que enviar manuscrito y tener paciencia, rezar para que te lean y te quieran

Autopublicación

✔️Control absoluto: eliges desde la portada hasta la manera de presentarlo, precio…

❌Tienes que hacerlo todo y subcontratar la corrección, diseño, maquetación…

❌Si quieres una buena distribución física, tienes que patearte librerías.

❌Hay que estudiar el mercado y mover el libro.

✔️Vas a tu ritmo

❌Algunos lectores te descartan por ser autopublicado.

❌Falta de visibilidad, salvo mucho esfuerzo

✔️Te llevas el 100% del beneficio

❌Asumes todos los costes

✔️No hay proceso previo, más allá de la negociación con quienes subcontrates

Como se ve, en principio hay más pros que contras trabajando con editorial, aunque también se repite muchas veces la coletilla «Se supone». Porque yo me encontré con que una de mis editoriales no cumplía la mayor parte de los «Se supone» y seguía teniendo todos los contras. No soy la única autora a la que le ha pasado esto, pero hay de todo, como en botica. También estoy trabajando con otra editorial que es todo lo contrario.

Así que bueno, teniendo ya todas las opciones sobre la mesa, toca decidir. La verdad es que me gustan todas, pero «No somos peones de los dioses» tiene que encajar con una. ¿Qué pensáis?

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