A través del espejo veo a mi otro yo. Es una versión de mí a la que le resbalan los problemas, que no tiene dudas y que va a por todas. Desearía cambiarme por ese otro yo.
Concedido.
Desde dentro del espejo veo a mi otro yo ocupar mi cuerpo. Le resbalan los problemas, no tiene dudas y va a por todas. Aunque tenga que pasar por encima de los demás para prosperar. Aunque tenga que hacer daño a las personas que amo para cortar sus ataduras.
Quisiera volver a mi cuerpo, pero algo me dice que ya es demasiado tarde y que, si regresara, no tendría valor, ni capacidad, para arreglar lo que ha hecho mi otro yo. Así que sigo aquí, sin atreverme a pedir el deseo que me permitiría regresar, para no enfrentarme a la vida vacía que mi otro yo ha creado para nosotras.
Sígueme en…
O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.
Escribí este relato en febrero de 2020 dentro del reto de portadas prediseñadas. Esta vez la portada era bastante siniestra y actué en consecuencia con un microrrelato de fantasía…
La portada en la que me inspiré fue la que se ve a continuación:
