El título de esta novela hace referencia a la temperatura en la escala de Fahrenheit (°F) a la que el papel de los libros se inflama y arde, equivalente a 233º C. Como curiosidad, decir que publicado por primera vez por entregas en la revista Playboy y que, a pesar de su clara crítica a la censura, se censuraron ciertas palabras en una de sus ediciones.

Título original: Fahrenheit 451

Novela distópica clásica, ciencia ficción

192 páginas

SINOPSIS: Guy Montag es un bombero cuyo trabajo es quemar libros.

RESEÑA: Un planteamiento realmente fascinante: la quema de libros y el miedo al pensamiento, ese hedonismo malsano que no lleva a ningún lado y que convierte a la gente en meros borregos fáciles de controlar mientras la caja tonta grita a sus espectadores sin darles opción a réplica. Una ambientación fantástica, unos buenos personajes y una sociedad vacía que da auténticos escalofríos. Tiene todos los ingredientes. 

¿Qué es lo que evita que sea perfecto? Que la historia, a pesar de ser corta, resulta un poquito… insulsa. No sé si me explico. Las cosas más emocionantes pasan en un suspiro (a veces ni te enteras de por qué ha pasado lo que ha pasado, siendo un hecho tan importante) y algunas partes, como contraste, hasta se hacen un poquito pesadas. 

El final tampoco me ha convencido del todo: cuando parecía que se iba a poner interesante y tenía un gran potencial para que ocurriera algo emocionante, ¡pum! Se acabó. Además, viene a ser el mismo cierre forzado que en Crónicas marcianas, como si el autor no supiera cómo acabar sus historias y decidiera que eso (no diré qué, leer cualquiera de los dos libros y os enteraréis), completamente ajeno a los personajes, lo cambiaría y solucionará todo (para bien o para mal) y no hay necesidad de continuar escribiendo.

Sígueme en…

O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *