345 páginas
DE QUÉ VA: Anna tiene que hacer de guardaespaldas sin que Konstantinos, que se niega a tener protección, se entere.
RESEÑA: Me ha encantado, y logró engancharme desde el principio. Tiene todos los ingredientes para mantenerte pegado a sus páginas desde el primer momento: un buen ritmo, amor, acción, secretos… y un protagonista de esos que quitan el hipo y hacen que te entren los sofocos cada vez que aparece. Y no es que sea, precisamente, el hombre ideal para cualquier mujer: es hosco, gruñón… pero tiene un puntillo tierno y honorable.
La protagonista también tiene mucho encanto, una mujer fuerte que tiene que hacerse pasar por una turista tonta y desvalida a la que el protagonista tiene que “proteger” (aunque en realidad sea a la inversa). Aunque la pega es que la actitud del uno y de la otra cansan a veces, de hecho, le puse un puntito menos por eso. Los secundarios, especialmente los dos principales (Aristo y su hija Selene) también son bastante interesantes, aunque el malo no ha acabado de convencerme.
En definitiva: un libro fantástico, cuyo argumento me llamó la atención desde el principio y por el que realmente ha merecido la pena remover cielo y tierra para encontrarlo.
