Género: novela policíaca ambientada en distintas localizaciones reales del País Vasco

1. La danza de los tulipanes

504 páginas

DE QUÉ VA:  una periodista es asesinada en directo con un tulipán en su mano. Pronto, el asesino comienza a matar a otras mujeres que no tienen aparente relación, salvo su marca, el tulipán.

RESEÑA: El libro tiene una ambientación sublime y grandes personajes con los que empatizar, cargando con el peso de la trama dos mujeres, Ane y Julia. Además del propio asesino, que me ha gustado mucho. Lo mejor de todo es que no averigüé quién era, pues Ibon Martín fue capaz de dirigir mis sospechas hacia otro personaje. 

Sí que es verdad que se veía venir por dónde iría la trama desde que se mencionó a cierto grupo, pero al final consigue enganchar igual, ya que todo está bien hilado y bien escrito. Así pues, sin duda leeré más libros del autor.

2. La hora de las gaviotas

464 páginas

DE QUÉ VA: Hondarribia celebra su fiesta con los habituales rechazos machistas al Desfile Mixto. En mitad de este, una de las participantes es asesinada. No será la última, y el equipo de la suboficial Ane Cestero se encarga de investigarlo.

RESEÑA: «La danza de los tulipanes» me gustó mucho y este libro retoma la ambientación (en otro punto de la costa vasca, eso sí) y los personajes principales, de cuyas vidas seguimos descubriendo más cosas. Solo cambia un poco el equipo de investigación liderado por Ane Cestero: Madrazo no está (hay una subtrama sin relación con el caso que lo explica) y su nuevo jefe es un inútil que busca el rédito político y mete a un «infiltrado» en el grupo.

El caso que investigan empieza pareciendo bastante sencillo (en la primera parte, demasiado: empieza fuerte, pero se desinfla rápido), pero se va enrevesando (y recupera ritmo conforme se vuelve más complejo y va metiendo más temáticas). Hay unos cuantos giros en el caso y un final sorprendente, que queda explicado pero un poco «en el límite» de lo creíble en cuanto a la psicología del asesino.

En definitiva, continúa con elementos que me gustaron del libro anterior y engancha mucho, aunque tiene problemas de ritmo al principio y el final está rozando lo forzado.

3. El ladrón de rostros

472 páginas

DE QUÉ VA:  Una mujer es asesinada mientras practicaba un antiguo rito de fertilidad en una humilde ermita y el asesino ritual volverá a actuar al menos once veces más

RESEÑA: Es el tercer libro protagonizado por Ane Cestero y su equipo (que siguen sus respectivas evoluciones), ambientado en una localidad real del País Vasco, aunque esta vez sin costa, en un pueblo de interior donde la gente no es lo que parece y hay tensiones políticas y religiosas. El tema de los asesinatos ocurre justo en la post-pandemia, lo que agrava las tensiones subyacentes.

El autor juega muy bien al despiste y no logré averiguar quién era el asesino, que tiene un componente religioso muy interesante dentro de un ambiente de choque entre las viejas costumbres y las nuevas.
La trama, además, está bien hilada y tiene buen desarrollo, así que es una novela muy recomendable.

4. Alma negra

456 páginas

DE QUÉ VA:  Cuando la familia Echegaray decide volver a abrir las minas, despierta el rencor y los viejos miedos a antiguas leyendas. La hija encargada del proyecto es asesinada y la UHI vuelve a reunirse para investigar, pero con Ane Cestero suspendida. Esta recibe un encargo no oficial de una de sus compañeras.

RESEÑA: Me ha recordado mucho al libro anterior tanto porque una de las tramas se extiende hasta esta novela como por la histeria colectiva asociada a leyendas que se genera en la zona del asesinato.

La trama se ambienta en una localidad minera real del País Vasco y Ane y Julia son los personajes con más peso, especialmente la última porque todo gira en torno a su subtrama y a su desarrollo psicológico. No puedo desvelar más sin chafar sorpresas del libro anterior, salvo que está dentro de una trama de niños robados.

Ane, suspendida e incapaz de ejercer de policía, le hace el favor a Julia de investigar en su lugar, pero el asunto es muy peligroso y difícil sin placa.

La investigación de la UHI sobre el asesinato, por otra parte, se ve dificultada por la falta de medios: les falta Ane y hay grupos dentro de la policía que quieren disolverles, poniéndoles trabas.

Aparte, el empeño de los Echegaray por reabrir las minas, que solo trajeron desgracias, miseria y pobreza, ha levantado ampollas. Algunos deciden aprovecharse de las viejas leyendas y miedos para poner a la opinión pública en contra y conseguir que la familia desista.

Vamos, que hay muchos elementos interesantes y, aunque no me convencía que hilaran la subtrama de Julia con el nuevo caso, al final Ibon Martín lo resolvió cerrando los hilos a la perfección. Espero que haya más libros de esta serie.

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Reseñas originales en Anika entre libros: La danza de los tulipanes, La hora de las gaviotas, El ladrón de rostros, Alma negra

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