Corre tanto que piensa que de un momento a otro desfallecerá, pero sus presas no le dan tregua. Son mucho más rápidas que él y le marean, esperando y evadiéndole en el último momento, cruzándose entre sí.

Harto a más no poder, se para un segundo, boqueando. Ni siquiera sabe por qué le han liado, cuando estaba tan a gusto en una esquina, sin meterse con nadie. Pero de alguna forma se ha dejado convencer y su orgullo le impide rendirse hasta capturar a una de sus presas. 

Vuelve a ponerse en movimiento y ve su oportunidad cuando uno tropieza. No llega a caer, pero el cambio de ritmo es suficiente para darle alcance.

—¡La ligas! —dice, alejándose a toda velocidad. Ahora es una presa más y eso no está tan mal, aunque el pilla-pilla nunca le terminará de convencer.

Sígueme en…

O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.

48 trozos de fantasía y ciencia ficción

70 trozos variados
42 trozos de amor y pasión

68 trozos variados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *