No le gustaban sus gafas, tan anticuadas, así que al fin se decidió a ir a la óptica a cambiarlas. El dependiente le sacó todas las que le gustaban, pero mirándose al espejo no le sentaba bien ninguna.
—¿Qué le parecen estas? Últimamente se llevan mucho. Oh, sí, ¡le quedan estupendas!
—¿Usted cree?
—Sí, desde luego. Es un estilo tan moderno…
Cuando se encontró con sus amigos y no le dijeron nada, preguntó:
—¿Es que no me veis nada distinto?
—Ah, sí ¿Has cambiado el color de la montura a tus gafas?
En ese momento, maldijo el estilo retro y a los dependientes oportunistas.
Escribí este microrrelato en el cuarto día de la maratón de escritura que hice en agosto de 2011.
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Todas las historias y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
