Todo el mundo se sorprende cuando digo que viajo con una mochila de colegio. Como mucho, si el viaje es largo, con una maleta de mano. Y que el mayor volumen de lo que llevo dentro es la almohada de viaje.
Pero ¿qué puedo decir? Odio facturar (llegar a destino y no tener que esperar una hora hasta que aparezca tu maleta es maravilloso, por no hablar de ahorrarte la angustia cuando no aparece).
Además, en realidad no se necesita tanto para viajar si sabes organizarte y no vas de influencer por la vida. Y si vas a ver cosas. Si vas en plan juerguista o gastronómico, a lo mejor necesitas más ropa para cambiarte y cosillas para adornarte. Pero si viajas como yo, para ver cosas y patear ciudades, el adorno es más molesto que otra cosa.
Los básicos que siempre deben ir contigo
Esto no lo llevo en la maleta, sino en una riñonera. Es lo más cómodo para llevar las cosas importantes y dificulta que te roben. Pareces un guiri, sí, pero eres un guiri. Se te va a notar de todas formas.
- DNI/Pasaporte
- Tarjeta sanitaria europea
- Documentación del viaje
- Teléfono y batería externa cargada
- Efectivo
- Tarjeta de crédito
Qué debe llevar una maleta básica
Aparte de los cargadores y adaptadores, que también llevo en la maleta, estos son mis básicos para ir de viaje:
Neceser de higiene básico
Y con básico digo básico. Si vas a un hotel, siempre hay jabón y champú. No será el que te gusta, pero no vas a estar tantos días. Si no vas a un hotel, siempre puedes llevar un bote pequeño de champú y una pastilla de jabón. Mi neceser básico contiene (todos los líquidos, en menos de 100 ml.):
- Pasta de dientes pequeña
- Cepillo de dientes
- Crema hidratante
- Cacao de labios
- Compresas si voy a estar con la regla.
- Desodorante pequeño
- Peine
Ya está. Si me viera necesitada de algo más, en todos los países hay tiendas y farmacias.
Botiquín básico
- Tiritas y protectores para ampollas
- Gotas para los ojos
- Algunas mascarillas, por si las moscas
- Protección solar
- Mis medicamentos y pastillas
- Gel hidroalcohólico
- Paracetamol/ibuprofeno
- Pañuelos
Y ya está. Como ya he dicho, si hace falta algo más, en todos los países hay farmacias.
Ropa básica
Con la ropa no hay que ser tiquismiquis si viajas para ver cosas. Tiene que ser cómoda y funcional, así que mi vestimenta cuando viajo se basa en vaqueros y camisetas.
Y hay que tener una cosa en cuenta: yo todos los días, cuando llego al hotel y me quito la ropa, la lavo en el lavabo. Cuando llegue a casa, la sacaré de la bolsa de basura en la que la meto cuando se seca y la meteré en la lavadora, pero de entrada no iré por la vida con una maleta llena de ropa apestosa y, además, así me cubro las espaldas con más ropa limpia para emergencias.
Esto es lo que va en mi maleta:
- Una camiseta de manga corta o larga (según el tiempo previsto) para cada día de viaje y una extra por si acaso. Si no sabes qué tiempo va a hacer, llevas manga corta y un par de chaquetas finas de punto, que harán el equivalente a la manga larga.
- Un par de calcetines y unas bragas por cada día de viaje y un extra por si acaso.
- Dos fulares: sirven para todo, desde ayudarte a bajar la temperatura corporal (mojándolos y poniéndolos alrededor del cuelo) y a subirla (poniéndotelos como una manta). Y, si tienes que entrar en templos religiosos, a veces es obligatorio llevar la cabeza cubierta, así que estupendo.
- Un chándal que hará las veces de pijama.
- Unos vaqueros. Los otros vaqueros los llevo puestos el día que voy de viaje. Como todos los días lavo, voy alternándolos y siempre da tiempo a que se sequen. Si no diera tiempo, tampoco pasa nada por ir dos días con los mismos pantalones si no se han pringado. Y, si no se han secado los otros y te has pringado, puedes tirar del pantalón del chándal que has llevado como pijama.
Ya está. No hace falta más. Ya llevas calzado y la ropa de abrigo el día que coges el avión, no hace falta llevar zapatillas o abrigos extras. No necesitas llevar más ropa si la lavas. Y, si necesitas algo más, como me pasó en Praga, que mis botas me hicieron daño, ¡siempre hay tiendas en todos los países!
Otras cosas sin las que no puedo vivir cuando viajo y que también van en mi maleta:
Esto ya es personal de cada uno, pero yo no voy sin ellas. Como lo que va en mi mochila no abulta mucho, puedo permitirme el lujo… ¡y todavía sobra espacio si compro algún souvenir!
Un gorro / pamela plegable
Son doblemente necesarios para mí, porque tengo alergia al sol y me evitan disgustos. No sobran tampoco unas gafas de sol.
Aquí tengo dos opciones.
El gorro si se espera tiempo inestable, porque es impermeable y algo te quita.
O la pamela plegable, que tiene la ventaja de que no te tapa la coronilla y es más fresquito.


El ebook
Todo el que me conoce, sabe que soy una nostálgica y que me encanta leer en papel. No obstante, hay una excepción: cuando viajo.
No leo mucho durante el viaje, pero sí en los trayectos. El problema es que leo demasiado rápido y los libros pesan. En un viaje en avión (con espera en aeropuerto) me puedo ventilar un libro, así que tendría que llevar mínimo dos, y eso suponiendo que no haya más desplazamientos.
Así que, en vez de ir cargada con un montón de libros cuan biblioteca andante, llevo mi ebook y tengo todos los libros que necesito. ¿Me acabo uno? Busco el siguiente. Ya está amortizado…

Una cámara de fotos
Muchos se sorprenden. ¿Para qué, si tienes una en el teléfono?
De entrada, por muy buena cámara que tenga tu teléfono, no tendrá tan buenas prestaciones como una buena cámara digital. Consigue una como mínimo con un zoom de 16 aumentos y buenas capacidades para las fotos en movimiento y fotos nocturnas y prueba. Nada que ver con lo que puede hacer un teléfono.
Por no hablar de que así reservas la batería de tu móvil para otras cosas. Y que con la cámara de fotos es más fácil hacer fotos de cosas sin detenerse.

Antifaz de viaje (y tapones para los oídos)
Sales de España y parece que en ningún país saben lo que es una puñetera persiana. Así que estás expuesto a las luces de la calle. Pues bien, yo necesito dormir a oscuras, así que estos antifaces son uno de mis básicos.
Con los tapones para los oídos, la explicación es sencilla. No hay hotel con paredes insonorizadas y siempre hay algún imbécil que monta escándalo en su habitación a horas intempestivas (o incluso el propio hotel es ruidoso).

Almohada de viaje
Los aviones, trenes y autobuses son incómodos, y en viajes largos puedes acabar destrozado.
Además, otro punto importante es que nunca sabes qué clase de almohadas te pondrán en tu alojamiento. Esta puede salvarte de noches muy incómodas.
Lo bueno es que no pesa, lo malo es que abulta mucho. Pero, si llevas lo que yo en la mochila, te entra de sobra, y siempre puedes colgarlo o llevarlo en el cuello.

Mochila de batalla
Mi maleta es una mochila, sí, pero no voy a ir cargada con todos mis trastos a todas partes.
Por eso, dentro de la mochila, llevo una de tela, que no abulta nada. En cuanto llego al hotel, la saco y meto en esta las cosas que voy a necesitar durante el día (agua, comida, pañuelos, crema solar…).
Tiene que entrar bastante, porque a veces hago la compra en el supermercado o compro algo voluminoso y es mejor llevarlo a la espalda que en la mano.

(Si puede que llueva, o va a llover: Chubasquero plegable)
Un invento maravilloso: si llueve, protege bastante, si no llueve, lo puedes plegar y lo llevas colgado a la cintura. No abulta nada y es más práctico que el paraguas si hay viento.

