En verano de 2014, Patrick Rothfuss pasó por España. Aprovechando, el Espacio Fundación Telefónica lanzó un concurso que consistía en completar un microrrelato que había empezado el autor. El premio era una entrada preferente y un lote de libros firmados. Dado que no sabía si lograría una entrada ni si firmaría, me puse a idear (al final no gané, pero entré, pero no me firmó) y me salieron cuatro micros bastante decentes.
Vi el humo a kilómetro y medio, desde la cima de la colina. Era escaso, pero se decía que Vaed era poca cosa como ciudad. También el incendio era poca cosa. Pasé de largo. Quería ser un héroe famoso y, visto lo visto, el riesgo no valía la pena
Vi el humo a kilómetro y medio, desde la cima de la colina. Era escaso, pero se decía que Vaed era poca cosa como ciudad. Me acerqué, e hice lo posible por avivar el fuego. Las llamas son tan hermosas…
Vi el humo a kilómetro y medio, desde la cima de la colina. Era escaso, pero se decía que Vaed era poca cosa como ciudad. Reí. Seguro que quemaron la ciudad pensando que había acudido a tiempo a la cita. Cómo agradecí tener tan mala orientación
Vi el humo a kilómetro y medio, desde la cima de la colina. Era escaso, pero se decía que Vaed era poca cosa como ciudad. Les está bien empleado. Así aprenderán a no dar cobijo a los fugitivos del reino.
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