Últimamente me preocupo mucho por la sostenibilidad: hago lo posible por serlo, incluso lideré la puesta en marca del grupo de sostenibilidad de mi empresa. Pero todo el esfuerzo por no malgastar recursos, reciclar, reutilizar… apenas compensa el que es mi mayor punto débil: los viajes. Porque sí, los aviones son los que más contamina. Mucho. Muchísimo.
Así que os habréis dado cuenta de que, de un tiempo a esta parte, he empezado a buscar alternativas para hacer mis viajes más sostenibles. En España es fácil, porque tenemos una red ferroviaria bastante fina; en Europa no puedes evitar los aviones, pero hay formas de reducir los vuelos una vez en destino.
Algunos me habéis comentado que os interesan estas alternativas, así que las comparto por aquí por si os resultan de utilidad. Mi punto de origen es Madrid, pero puedes empezar desde cualquier punto que tenga estación de tren (cambiarán los tiempos, eso sí).
1. Tren a Valencia
Hay alta velocidad, así que en menos de dos horas te puedes plantar en Valencia desde Madrid. Hay bastante frecuencia de trenes, aunque es recomendable un pequeño madrugón para aprovechar el día, ¡hay mucho que ver!
A nivel gastronómico, no te puedes perder el chocolate con buñuelos y una buena paella, eso sí, pregunta a los paisanos dónde se come una de verdad, no la de los guiris.
Día 1 en Valencia: Todo lo básico por fuera
El primer día en una ciudad está para explorarla tranquilamente, y esa es mi propuesta para Valencia. Puedes hacer un free tour o ir por tu cuenta, pero no te puedes perder:
- La plaza de la Virgen
- El Tribunal de las Aguas
- Las puertas de distintos estilos de la Catedral
- La puerta Serrana (que sirvió como alojamiento de los bienes del Prado durante la Guerra Civil)
- El parque del cauce del río Túria
- La Lonja de la Seda
- El Mercado central
- La plaza del Ayuntamiento
- El Mercado de Colón

Día 2 en Valencia: los museos y edificios por dentro
El segundo día lo puedes dedicar a entrar sitios, tanto los más conocidos como los pequeños secretos. Casi todo lo que propongo es gratis o muy barato. Además, esta pequeña ruta es perfectamente viable para hacerla en un día sin ir corriendo de un lado para otro:
- Entrar al Ayuntamiento de Valencia, un edificio precioso y gratuito, con salas interesantes, grandes vistas desde el balcón y un pequeño museo
- Ir al mercado central, otra maravilla arquitectónica que solo abre por las mañanas porque es un mercado de verdad.
- Visitar la Lonja de la seda. La audioguía no es necesaria y está todo muy bien explicado en diversos soportes.
- Entrar a la Basílica de la Virgen de los Desamparados para ver la Virgen de los Desamparados, muy curiosa porque parece cheposa
- Pasarse por los baños del Almirante
- Ver el Museo Arqueológico de la Almoina, donde también se conservan restos arqueológicos
- Museo de Historia militar

Después de esta última parada, es hora de abandonar Valencia y meterse en el tren rumbo a Castellón, aunque si quieres puedes quedarte y hacer un día extra en Valencia.
Día extra en Valencia: Catedral y Ciudad de las Artes y las ciencias
La catedral es para echarle un par de horas y el resto del día se lo comen la Ciudad de las Artes y las ciencias. No llegué a hacer ese día extra (algún día pillaré un tren a Valencia solo para eso), así que no puedo decir si merece la pena o no.
Otra opción para el día extra, bastante obvia, pero que para mí es inviable por la alergia al sol y porque prefiero ver cosas, es la playa.
2. Tren a Castellón de la Plana
Tenemos una horita en tren de Valencia a Castellón, y también hay bastante frecuencia, así que es bastante fácil encontrar uno en el horario que nos convenga. La idea es llegar justo para hacer noche para pasar el día siguiente entero ahí, noche incluida.
Un día en Castellón de la Plana: todo lo que hay que ver
Castellón de la Plana es una ciudad muy compacta, así que puedes ver prácticamente todos los monumentos importantes por la mañana y coger el autobús a la playa por la tarde. A la vuelta de la playa, hay dos museos que merecen la pena. Este es mi recorrido sugerido (solo me faltó ver el Refugio Antiaéreo, estaba cerrado):
- Vete a la Plaza Mayor, ahí encontrarás la oficina de información turística junto a la concatedral de Santa María, el Mercado Central, el ayuntamiento y el Campanario El Fadrí.
- Sube al Campanario El Fadrí
- Entra en la Concatedral de Santa María
- Ve a pasear por el parque Ribalta, cerca está la plaza de toros.
- El edificio de correos también merece la pena verlo, así como la Puerta del Sol y el Teatro Principal.
- Bajas hasta la playa en el bus, donde hay un pequeño faro y el puerto deportivo
- Cuando te canses de playa, subes en bus pero bajas antes, en la parada más cercana al Museo de Bellas Artes
- Ya a pie, subes hasta la última parada del día: el museo etnológico

3. Tren a Peñíscola
Desde Castellón de la Plana, tienes trenes que en menos de una hora te dejan en Peñíscola. Eso sí, tienes que contar que la estación de Peñíscola no está en Peñíscola… sino a media hora en coche/bus de la localidad. Por tanto, hay que pillar un bus que no sale en Google Maps, aunque puedes buscar los horarios en Autos Mediterráneo. No son de los que pasan demasiado frecuentemente, así que aconsejo organizar los trenes en función del bus y no al revés.
Un día en Peñíscola: todo lo que hay que ver
La parada obligada es el castillo del Papa Luna. Allí, por solo 5€, puedes echar una mañana. Con la entrada al castillo también puedes entrar en los jardines y al Parque de Artillería. Además de esto, pasear por el pueblo es genial (sobre todo en temporada baja) y puedes ver:
- La casa de las conchas
- El bufador
- Las parroquias que estén abiertas
Visto esto, solo te queda pasear por la playa y el estanque hasta pillar el bus.

Trenes de vuelta
Lo ideal es pillar el tren de vuelta de Peñíscola a Castellón de la Plana el mismo día y hacer noche en esa ciudad. Al día siguiente, ya se puede pillar un tren a Valencia y desde allí hay conexiones a casi todas partes.
