
Título original: Dracula
576 páginas
SINOPSIS: Jonathan viaja al castillo del conde Drácula para ayudarle a gestionar sus asuntos en Londres y pronto descubre que algo extraño está pasando a su alrededor.
RESEÑA: No es lo que esperaba y lo digo para bien. Está escrito como una recopilación de diarios, cartas, noticias… que, en conjunto, cuentan toda la historia. No la historia tal y como la conocía por Hollywood, sino una historia sobre un monstruo en la que el monstruo principal (o sea, Drácula) apenas sale, aunque resulta bastante fascinante y, como malo, tiene mucho encanto.
La forma de escribirlo te mantiene en tensión y engancha (aunque en muchas páginas apenas pase nada) y lo hace más realista: sabemos de lo que pasa lo mismo que los personajes, y deseamos, como ellos, tener más información. Además, como son varios los que escriben podemos ver varios puntos de vista, lo que hace que la historia se haga menos pesada.
Me llaman la atención casi todos los personajes, pero me voy a centrar en dos: Mina, la voz femenina de la historia, adelantada, a mi entender, para su época («una mujer con mente de hombre» según los personajes masculinos… suena machista, pero eran otros tiempos…) y van Helsing. Este último, el que junta todos los hilos, gracias a Mina, por cierto, no se parece nada al cazavampiros macizorro que se nos viene a la cabeza cuando se pronuncia su nombre, sino que es un señor mayor, intelectual de mente abierta, que es más como el mentor.
En definitiva: he dejado a un lado los prejuicios (en parte obligada por el cursillo de fantasía, para qué negarlo) y me ha gustado mucho. La única pega es que es largo y parece que no avanzas, y que tiene un ritmo lento que hace que, aun enganchado y gustándote, se te haga eterno.

