
225 páginas
DE QUÉ VA: el fallecimiento del Tulku obliga a sus seguidores a iniciar la búsqueda de su reencarnación justo cuando el líder mongol se plantea unirse a esa religión.
RESEÑA: Me llamó la atención esta novela desde el primer momento por dos motivos: el primero, que está ambientada en un tiempo y un lugar poco comunes en la novela histórica (siglo XIII, Tíbet), y el segundo, que no era demasiado extensa, por lo que había poco potencial para paja innecesaria. Así que me apunté al sorteo, a ver si había suerte y podía leerlo ^^. Como de costumbre, fue una intuición acertada.
Se podría decir que la historia tiene tres vertientes: por un lado, los monjes budistas, su búsqueda del Tulku… Por otro lado, las vidas de dos hermanos separados por ciertas circunstancias: Chögyam y Thupten. La de Chögyam no me pareció especialmente atrapadora (importante sí, pero no atrapadora), pero las otras dos partes me gustaron mucho, especialmente la de Thupten. Esas tres vertientes se van intercalando a lo largo de la novela, de modo que cambias de aires, por así decirlo, si te empiezas a cansar de una.
El ritmo de la novela es bueno y, a pesar de que hay descripciones y se explican un montón de cosas sobre el budismo (muy interesante, por cierto) y la situación de Tíbet por entonces, no llega a hacerse pesado.
Aunque, por otro lado, algunas cosillas se veían venir, en definitiva, me ha gustado.
