Novela romántica y erótica contemporánea
De qué va:
Judith sucumbe a su tentador jefe, Eric Zimmerman, con unos gustos peculiares en el dormitorio

464 páginas
1. Pídeme lo que quieras
RESEÑA: Me ha encantado, es una de las novelas del género que más me han gustado hasta la fecha. Aunque la historia no es especialmente original, sí lo son los personajes, muy trabajados, y cómo está tratada la relación entre ellos. Hay mucho carácter y cabezonería (por cierto, Eric no me acababa de gustar, pero le cogí cariño) y, como en todas las novelas de Megan, tenemos todo un conjunto de secundarios que amenizan la trama.
Si a eso le añadimos unas escenas de sexo con muchísimo morbo y que, lejos de parecer lo mismo una y otra vez, son variadas en todos los sentidos, tenemos un libro que recomiendo a todo el que esté harto de las falsas novelas eróticas de sexo edulcorado y quiere algo sin pelos en la lengua pero sin caer en la pornografía barata.
El final, además, te deja de piedra y, por supuesto, con deseos de leer el siguiente. Con él estoy, y espero que no decaiga.


432 páginas
2. Pídeme lo que quieras, ahora y siempre
RESEÑA: Ha decaído un poco con respecto al otro, pero no demasiado. Las escenas de sexo siguen siendo muy interesantes y teniendo importancia, pero cobra más protagonismo la relación entre Eric y Judith (a veces un poco pastelosa), que evoluciona a pasos agigantados (incluso se van a vivir juntos) aunque haya grandes roces entre ellos. Tampoco ayuda nada el sobrino de Eric, Flyn, que quiere que ella se marche, y lo sobreprotector que es el señor Zimmerman.
El caso es que la historia es buena, pero se hace un poco pesada en algunos trozos, quizás porque ambos son tan cabezones y celosos que sabes que cualquier cosa les va a provocar y que a pesar de todo se quieren y se desean, por lo que es improbable que acabe mal. En cualquier caso, hay algún que otro giro que no esperas.
El final esta vez es bastante cerrado, lo cierto es que no sé qué más puede pasar, pero como los dos primeros me gustaron tanto me lo leeré cuanto antes.


416 páginas
3. Pídeme lo que quieras o déjame
RESEÑA: La verdad, a mí este libro me sobró. Completamente. Alargar por alargar, de relleno total (y, como no hay bastante historia, añade secundarios nuevos que también parecen ser para rellenar), más pasteloso que el anterior y con muy pocas escenas de sexo, tanto que casi no me atrevería a decir que es erótico. Lo que es más, hay varias cosas que flojean, giros que no pintan demasiado… No sé, no me ha parecido oportuno, casi es como una historia de transición para hacer el siguiente, Sorpréndeme, que no voy a leer inmediatamente aunque lo tengo por casa.
Vamos, que era totalmente innecesario, no aporta nada y aunque no tienes que obligarte a leer porque sigue habiendo frescura en el estilo de la autora… te quedas con un careto de: «¿En serio?». ¿Por qué alargar 400 páginas innecesariamente? Era una historia que estaba completamente cerrada. Vale que a veces los fans lo piden, pero algunas cosas no deberían alargarse.


496 páginas
3.5. Sorpréndeme
DE QUÉ VA: Historia de Björn, atractivo y ardiente abogado alérgico al compromiso, pero al que le encanta disfrutar de la compañía femenina en sus juegos sexuales, y Melanie, piloto del ejército americano y madre soltera.
RESEÑA: Björn me llamó la atención en Pídeme lo que quieras y tenía ganas de saber más sobre él y de saber qué clase de mujer le pegaba. Melanie sí que encaja con él, y además es de armas tomar. Hay mucha tensión entre ellos, aunque lo cierto es que es bastante predecible lo que va a ocurrir en esa relación, que no es del todo sincera por parte de ella desde el principio (quizás por eso algunas partes se me hicieron un poquito pesadas). Los secundarios también son geniales, y tenemos oportunidad de ver apariciones de Jud y Eric.
En cuanto a la parte erótica, está al 100% desde el principio y, como siempre, tiene muchísimo morbo, está bien narrada y tiene bastante variedad. Realmente merece la pena.


720 páginas
4. Pídeme lo que quieras y yo te lo daré
RESEÑA: Confieso que, debido a mi opinión de Pídeme lo que quieras o déjame, y de la trilogía en general, que empezó con la máxima puntuación y fue cayendo a cada libro leído, no esperaba gran cosa, a pesar de que tenía la esperanza de que continuara la remontada de Sorpréndeme.
Pero no esperaba que me gustara tan poco, hasta el punto de aburrirme con su casi inexistente argumento, sus constantes repeticiones, su predicibilidad y su falta de tensión. No me ha aportado nada y no he conseguido cogerle al gusto a esa extraña mezcolanza de problemas familiares (si quisiera leer sobre algo tan cotidiano no habría problema, pero no es el caso), momentos pastelosos con un nivel de empalago superior a mis fuerzas, escenas de sexo que ya me dan sensación de que las he leído mil veces y la constante de “hay problemas con esto y con esto pero nos callamos hasta que todo revienta” que se repite no en una, sino en las dos parejas.
En serio, tantas vueltas y discusiones de idéntica estructura sumadas a un montón de situaciones insertadas con calzador con tal de alargar un libro de 700 páginas que, de entrada, sobraba porque no había absolutamente nada que contar (si quería alargar lo de Mel y Bjorn podía haber hecho un relato corto, por Dios), ha hecho que hasta les coja manía a los personajes, que a ratos son incluso inconsecuentes con su forma de ser.
En definitiva: me sobra todo el libro y poco se salva, es más, me ha puesto de mala leche. Menos mal que lo he leído antes de que me lo firme, porque no lo quiero por casa.
