Esta saga está en mi lista de Mejores libros de ciencia ficción. Me la leí gracias al club de lectura, ya que en principio me daban un poco de miedo, pero me parecieron sorprendentemente ligeros, pero muy brillantes. Me gustó especialmente el primero, ya que son relatos más cortos, pero las novelas cortas de los dos siguientes no tienen desperdicio.
El autor sacó más secuelas, y es probable que acabe leyéndolas, pero estas son la base original.
De qué van:
La psicohistoria de Hari Seldon predice la destrucción del Imperio. Un desastre inevitable, pero Seldon tiene una estrategia para minimizar las consecuencias creando dos Fundaciones en ambos extremos de la galaxia.
Las reseñas:
Fundación

La novela de «Fundación«, y en realidad la trilogía, es uno de esos libros que amedrentan. Suenan a ciencia ficción dura, a gran clásico de esos que resultan infumables, y es normal acercarse a ellos con respeto.
Pero nada más lejos de la realidad.
Me he encontrado con un libro finito y muy asequible, de lectura muy amena y con una premisa potente: se ha previsto, matemáticamente, la caída de un imperio que abarca la galaxia completa, y también se han puesto en marcha los mecanismos para paliar los efectos de la crisis.
Lo que encontramos en el libro es la historia de la primera Fundación a través de cinco relatos que nos cuentan, en narraciones cerradas con personajes carismáticos, las distintas etapas por las que pasa. Conocemos así su formación y las distintas crisis que sufre en relación a sus vecinos, hostiles y más poderosos en términos militares. Crisis de las que siempre salen reforzados y que, además, estaban también previstas por las matemáticas.
Me ha parecido un libro muy inteligente, pero también muy entretenido y nada denso, lo cual lo hace brillante, y no dudaré en leerme los otros dos libros de la trilogía y, quién sabe, las secuelas, si estas caen en mis manos.
Fundación e imperio

“Fundación e imperio” tiene bastantes diferencias con respecto a “Fundación”. En vez de ser una colección de relatos cortos, encontramos dos novelas cortas mucho más largas, pero a las que he encontrado bastantes más fallos que a los relatos.
En la primera, aunque empieza siendo interesante, el final me resultó un chasco. En la segunda, el giro sorpresa era tan evidente que pierde buena parte de su gracia y, de nuevo, encontramos un final un poco brusco.
Los personajes, además, no pierden la esencia del relato y no tienen la evolución que esperaría encontrarme en una obra más larga.
Por otro lado, se introducen elementos con potencial, como la misteriosa Segunda Fundación o el mutante que hace que los cálculos de Seldon, hasta entonces muy precisos, fallen estrepitosamente. No deja de ser un toque de fantasía en una obra que era pura ciencia ficción, pero que complica las cosas, lo cual se agradece.
Vamos, que esta segunda parte, aunque interesante, me ha gustado bastante menos.
Segunda fundación

Este último libro sigue la estela de “Fundación e Imperio”, con dos novelas cortas autoconclusivas que de algún modo sirven de cierre a la trilogía, aunque dejan abierto el camino a secuelas (que salieron y que acabaré comprando y leyendo).
La primera novela nos habla de la búsqueda de la Segunda Fundación por parte de dos subordinados del Mulo, uno de ellos controlado emocionalmente y el otro autónomo, que desconfían el uno del otro. Hay algún que otro giro interesante al final, y resulta muy amena.
La segunda novela tiene una protagonista muy original: una joven adolescente que escucha a escondidas a su padre y al resto de grupo de científicos de la mente que están intentando localizar a la Segunda Fundación con sus propias armas. Por otro lado, la confianza en que habrá una Segunda Fundación que se ocupará de todo ha llevado a la inercia a la gente, por lo que esta tiene que intentar reconducir la situación para que vuelvan a tomar impulso.
El cierre de la trilogía me parece magnífico, coherente y muy bien hilado. Además, he disfrutado mucho de las historias, que no son densas y pesadas, como había esperado en principio, así que sin duda los recomiendo.
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