Estas novelas románticas contemporáneas tienen un toque de fantasía, aunque podrían pasar sin él.
1. Joyas del sol

448 páginas
DE QUÉ VA: Jude lo deja todo y se marcha a Irlanda de repente para pasar unos meses. Allí se redescubrirá a sí misma y conocerá a Aidan.
RESEÑA: Me ha parecido una historia muy original, no tanto por el romance sino por el contexto: príncipes de las hadas, fantasmas y mucho, mucho, folklore irlandés (que me encanta). Pone varias leyendas de esa tierra a lo largo de la trama, una de las cuales es muy importante para el desarrollo de la misma.
En cuanto a los personajes… Aidan es un tío completamente normal (aleluya, eso sí que es raro, especialmente en una novela romántica) con una forma de ser carente de complejidades psicológicas. No tiene un trabajo raro ni chic (es dueño de un pub) ni secretos ocultos. Eso sí, cómo no, está cañón. Sinceramente, me gustaría encontrar un lugar como el que describe la autora: todos son divinos de la muerte ^^. La protagonista, por su parte, es una persona que ha tenido una vida rígida y superficial, que huye a Irlanda para encontrarse a sí misma. No me ha caído nada mal, aunque su baja autoestima y su rigidez a veces me aburrían, y prefiero a las amigas que hace allí. La verdad es que los secundarios está bien tratados, quizás porque nos acompañarán durante tres libros.
El problema es que a cachos parece que a la historia le cuesta avanzar, y en todas esas páginas apenas pasa nada. Gran parte del libro es ella, ella, ella, sus pequeños avances hasta que empieza a mejorar su autoestima y darse cuenta de que no tiene que tener siempre un palo en el culo… No digo que esté mal pero… me hubiera gustado algo más de chicha para contrastar.

2. Lágrimas de la luna

431 páginas
DE QUÉ VA: Shawn y Brenna se conocen desde siempre, pero todo cambia cuando ella le propone que se acuesten juntos
RESEÑA: me ha gustado mucho menos que el anterior, más que nada porque se nota que la historia no da para una novela (novela corta como mucho) y la autora la alarga como puede dándole vueltas y extendiéndose más de la cuenta. Lo curioso es que, a pesar de eso, los secundarios no se desarrollan tanto como en el otro libro, sino que se centra en los protagonistas.
La historia es, básicamente, un choque de opuestos (la única diferencia es que se invierten los papeles: Brenna es la manitas, la realista y la bruta, mientras que Shawn está siempre en las nubes y es muy hogareño) combinada con un cambio de paradigma en una relación de amistad desde la infancia que da paso a una relación sexual. A eso se le añade una hermana pequeña enamorada de él y unos cuantos asuntos de negocios, para alargar.
Por otro lado, unas cuantas cosas me han rechinado bastante, como si la autora no supiera cómo hacer que las cosas se encaminaran y siempre recurriera a la misma táctica para hacerlo. Vamos, que ha cumplido su función (entretener) pero nada más, a pesar de que prometía mucho.

3. Corazón del mar

384 páginas
DE QUÉ VA: Trevor, un magnate de EEUU, llega al pueblo y Darcy pronto se fija en él.
RESEÑA: De los tres libros es, con mucho, el que más me ha gustado. Solo por el tira y afloja de los dos protagonistas, que tienen muy claro lo que quieren, se merece cuatro estrellas rozando las cinco.
Los dos protagonistas me han parecido fantásticos. Tienen la cabeza bien amueblada, saben lo que quieren, son sinceros con el otro desde el primer momento y, aunque tienen sus defectos, su personalidad es muy atractiva. Vistos desde un punto de vista superficial (especialmente Darcy), pueden parecer tontos, egoístas o ambiciosos, pero la historia profundiza en ellos de forma que te das cuenta que no es así. Él no piensa sólo en sus negocios y ella no se vende aunque su sueño sea ser rica y vivir en el lujo.
La nota mágica, como siempre, la ponen la fantasma y Carrick, el príncipe de las hadas, que por cierto me cae tan mal que casi deseaba que fracasaran sus planes. Además, se ve qué ha sido de las otras dos parejas y cómo son sus vidas ahora. Si hay que ponerle pega a este libro, es quizás esa: acaba en cuanto se rompe el maleficio (no es spoiler, en romántica el final feliz está asegurado) y no llegamos a saber cómo cambian sus vidas, ni nada sobre el teatro o los padres de Trevor.
En definitiva: una trilogía buena en conjunto, diferente, aunque con un pequeño bajón en el segundo.




