Esta trilogía de novelas distópicas juveniles adaptada a películas y con precuela está muy bien. No toman al lector por tonto, con una distopía bien tratada cargada de referencias pero lo bastante diluidas como para que no parezca una imitación. No le falta ni un detalle, y no quedan cabos sueltos. Además, trata temas interesantes y los personajes principales evolucionan, no saben en quién confiar y llega un punto en el que están tan confusos que no saben ni dónde están. El lector, además, no puede evitar engancharse, porque están muy bien escritos.
Las películas, por su parte, son una buena adaptación, aunque no tan buenas como las novelas y se cometió el error de dividir la segunda en dos.
De qué van:
El Capitolio cada año se escoge a dos jóvenes representantes de cada distrito (chico y chica) para obligarles a sobrevivir en un programa de televisión, enfrentados entre ellos en un estadio hasta que solo quede uno. Katniss, una joven que va todos los días al bosque, a pesar de estar prohibido, para alimentar a su familia, se ofrece voluntaria en lugar de su hermana, a la que le ha tocado ese año.
Reseña de los libros de la trilogía original:
Los juegos del hambre

Lo primero, menciono que cuando hago la reseña ya he leído toda la saga. No sé si eso cambiará en algo mis desvaríos sobre el libro (aunque tengo más información que si sólo me hubiera leído éste) pero no está de más avisarlo. Dicho esto… me ha enganchado de principio a fin.
Todo empieza con el altruísta acto de Katniss (me encanta esa muchacha, la verdad, tiene todo lo que debe tener una heroína) de ofrecerse voluntaria en lugar de su hermana. Es la sustentadora de la familia, a pesar de su corta edad, pero prefiere ponerse en lugar de Prim y confiar en que Gale (su amigo, no me disgusta pero no me entusiasma, aunque tiene potencial) cuidará de ella. También sale elegido Peeta (me encanta Peeta), que dice estar enamorado de ella delante de todo el mundo (no es spoiler, pasa casi al principio).
Desde el momento en que se ofrece voluntaria, se ve envuelta en la hipocresía de tener que convertirse en una estrella para que la gente que va a verla morir salvajemente en los juegos (sólo puede quedar uno) la apoye y tener así más oportunidades. Además, debe lidiar con el pensamiento de que quizás Peeta no es tal como parece y sus actos son una estrategia más. Luego, en los juegos, tendrá que sobrevivir.
Es decir, que el libro tiene todos los ingredientes de una distopía, aunque un poco light, con un mundo bastante interesante (que no se desarrolla demasiado en este libro) y se cuenta de una forma que te hace estar pegado al libro.
Por cierto, del resto de personajes me han llamado la atención Cinna (el estilista) y Rue, aunque todos son geniales.
Vamos, que es un libro imprescindible si te gusta el género distópico, especialmente si lees juvenil (si no, no está tan claro).
En llamas

De los tres es el que menos me ha gustado, lo que no significa que no me gustara. Lo peor es la primera parte, se hace un poco pesada. Uno podría pensar que el primer tomo es prácticamente autoconclusivo, pero la autora sabe cómo liar la historia un poco más sin que parezca en absoluto forzado, pero aun así se hace bastante lenta la introducción, especialmente después del ritmo del primer libro.
Una vez más, juega con el “no sé en quién confiar”, esta vez no de la mano de Peeta, sino de Finnick y de los demás concursantes (de la segunda parte del libro) unos personajes de los que, en este libro, no sabía qué pensar. Por otro lado, Katniss me parece un tanto histérica en esta entrega. En parte lo entiendo, pero pierde parte de su encanto, y no ayuda nada el continuo Gale-Peeta que tiene en el coco (sigo diciendo que me encanta Peeta, a pesar de que en este libro parece que su amor es un tanto… ¿obsesivo?, y no me acaba de gustar el resentimiento y el odio de Gale, aunque también lo comprendo). Aparte, a veces parece un poco forzado.
Por último: lo del reloj (quien lo haya leído sabe a qué me refiero) me ha encantado y me pareció muy original. Y Cinna ¡oh, Cinna! (los que lo hayan leído, también lo entenderán).
Sinsajo

En este tomo, los personajes principales (excepto Gale) están psicológicamente en el límite y se pasa buena parte del libro tratando de superarlo. Además, hay mucha desconfianza, porque parece que todos están en el ajo menos la pobre Katniss (esa muchacha es una desgraciada), a la que han puesto en medio de la revolución.
Curiosamente, uno de los “personajes” que me han parecido más curiosos es el gato, Buttercup, está muy logrado (me recuerda al mío). Dejando a un lado al gato, Finnick me ha encantado en este libro (se ha convertido en uno de mis preferidos, junto a Cinna), Peeta me parece más humano (a pesar de lo que le pasa), Gale sigue pareciéndome exactamente igual (creo que es el que menos cambia, sale mucho más en esta parte y acaba exactamente como esperaba que acabara) y anticipo que hay muertes (no diré de quienes).
Me gusta mucho el juego de poder que hay, la guerra, la propaganda… en fin, que la autora ha plasmado una auténtica revolución, poco edulcorada… y el final ¡pedazo de final! Aunque tampoco voy a omitir que el final-final (las últimas páginas, para entendernos) me ha parecido algo sosillo.
Precuelas que reseñaré en otra entrada


Reseña de las películas de la trilogía original
Los juegos del hambre

Como ya dije sobre el libro, la historia me gusta mucho, tanto en su planteamiento como en el desarrollo de los personajes. En las películas pierde un poco el tono juvenil, pero eso le favorece bastante y resulta muy espectacular a nivel visual (vestidos, maquillaje…) ver la parte del Capitolio, antes de que empiecen los juegos en sí. Por otro lado, no se ha comido nada importante y no por ello renuncia a un buen ritmo, está bastante bien equilibrada.
En llamas

Esta también está muy bien adaptada con respecto al libro. Como ya dije, me gusta algo menos que el primero, pero aun así me gusta mucho porque entran en juego otros personajes curiosos e interesantes, además de una evolución de los que ya conocemos. Sin embargo, no sé si es porque se parece demasiado estructuralmente a la anterior o porque tiene peor ritmo, pero se me hace algo más pesada cuando la veo.
Sinsajo (partes 1 y 2)


Esa manía de dividir las películas finales en dos partes ha conseguido que las dos cintas se me hicieran un tanto pesadas en ambas partes, ya que se detienen demasiado en ciertas cosas y no tienen tanta tensión como sus predecesoras. Mucho desarrollo de personajes, eso sí, pero, cuando las dos películas previas son tan rápidas y repletas de acción, un ritmo tan pausado no es buena idea. Aun así, la trama en conjunto de las dos películas merece la pena y está genial, ya sabéis que Sinsajo (el libro) me encantó.
Precuela que todavía no he visto…

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