DE QUÉ VA: Sandy y Danny han vivido un romántico verano juntos. Inesperadamente, los padres de Sandy deciden quedarse por la zona y ella ingresa en el instituto Rydell, donde tendrá que empezar de cero y buscar nuevas amigas. Pero lo más increíble es que allí se reencuentra con Danny, pero él ya no es el chico encantador y atento que la encandiló, sino un macarra insensible que va vacilando con los amigos.
RESEÑA: Me encanta esta película y no me canso nunca de verla. Creo que es porque, a pesar de que tiene ya unos cuantos años, no ha pasado de moda.
Tanto el romance como los personajes son intemporales y podría ocurrir una historia así hoy en día. Además, la música es fantástica, así como las coreografías, y resulta divertida además de tener muy buen ritmo.
La única pega es que los actores no podrían ser más mayores y que me chirría mucho que interpreten a adolescentes. Salvando eso y la escena del final en la que el coche sale volando sin venir a cuento, es perfecta.

