No la escuchaba, y ella lo sabía. Le decía cualquier cosa y él asentía sonriente, pero luego, cuando volvía a sacar el tema, o le pedía que se arreglara para ir a algún sitio porque ya llegaban tarde, él la miraba desconcertado y afirmaba con vehemencia que no le había dicho nada.

Un día se cansó y comenzó a gritarle que no la escuchaba y no sabía nada de ella.

—Pero cariño, sabes que eso no es cierto. Sé que eres preciosa, que te gusta reír, que por las mañanas estás de buen humor, que eres encantadora y…

—¡Oh, Sam! —dijo emocionada, besándole apasionadamente.

Solo más tarde, después de una larga noche de sexo salvaje, se dio cuenta de que él, en realidad, no había dicho durante su discurso nada que le hubiera escuchado decir, sino que se había limitado a hablar sobre su aspecto y las emociones que exteriorizaba… y para colmo la había llamado cariño, cuando le había dicho mil veces que no soportaba que la llamara así.

Sígueme en…

O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.

Portada del libro de relatos breves 48 trozos de fantasía y ciencia ficción, de la escritora Déborah F. Muñoz
48 trozos de fantasía y ciencia ficción

Portada de la antología de relatos cortos 70 trozos variados
70 trozos variados
portada de 42 trozos de amor y pasión
42 trozos de amor y pasión

Portada de la antología de relatos cortos 68 trozos variados
68 trozos variados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *