Nada más verla, Nathaniel supo que Natalie era la mujer perfecta para ser su esposa. Pidió permiso a su padre para cortejarla de inmediato.
Natalie, por el contrario, nada más verle supo que no se casaría con él ni aunque le fuera la vida en ello. Tenía a varios hombres medio enamorados de ella que eran más ricos y más guapos que Nathaniel. Así pues, no dejaba pasar la oportunidad de hacerle todo tipo de desplantes. Estos minaron, poco a poco, cualquier atisbo de amor que hubiera podido sentir por ella.
A la hermana de Natalie, Emily, le tocaba siempre mediar entre los dos. Por un lado, minimizaba los desplantes de una con excusas baratas. Por otro, entretenía al pretendiente para que no se sintiera solo, aburrido y ridículo cada vez que la mujer a la que pretendía le hacía un feo.
Poco a poco, el aburrimiento de él cada vez que iba a ver a Natalie dio paso al interés por esa chica tímida que siempre estaba ahí para ser su soporte. Comenzaron a tener largas conversaciones que cada vez eran más profundas. Así, descubrieron que sus almas se complementaban a la perfección y comenzaron a buscar su mutua compañía.
Cuando Natalie se dio cuenta de que Nathaniel ya no la deseaba tanto y de que buena parte de los que creía sus pretendientes solo pretendían tontear con ella, decidió cambiar su actitud. Para entonces ya era tarde. El cabeza de familia sabía que la mayor no tenía interés en Nathaniel y la pequeña sería más difícil de colocar en el mercado matrimonial. Al darse cuenta de que los afectos de Nathaniel se habían trasladado a Emily, habló con él y acordaron el cambio.
Así pues, Natalie tuvo que soportar ser testigo en primera fila de cómo su hermana y su expretendiente se prometían ser felices para siempre. No es que le importara, su belleza pronto le proporcionó nuevos pretendientes. Se aseguró de echar bien el lazo al mejor posicionado y se casó mejor que ella. Pero nunca olvidó su resentimiento y aseguraba, a todo el que quisiera escucharlo, que su hermana le había robado el novio.
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Escribí este relato en octubre de 2018 en base a una de las portadas que realicé con el programa de 3D años antes para la empresa que cerré.




