Esta saga narra las aventuras de Geralt de Rivia, un brujo que se gana la vida cazando monstruos. El mundo creado, plagado de referencias a los cuentos de hadas clásicos, me parece totalmente original y tanto el personaje principal como los secundarios me fascinan. Los primeros libros están compuestos de relatos cortos, para luego dar paso a una serie de novelas.
1: El último deseo
Se podría decir que este primer libro es un conjunto de relatos unido por una trama común, y cada uno es una versión de algún cuento o tiene rasgos del mismo).
Además, la escritura es fantástica, sin llegar a hacerse pesada salvo ciertos fragmentos. Me ha encantado sobre todo cuando se ponen a hablar con dialectos anticuados, y el lenguaje coloquial con el que suelen hablar. Lo que menos me gustó fue no conocer la mitad de las bestias que aparecen, porque me costaba imaginarlas a pesar de estar descritas.
Resulta bastante difícil extenderse más, porque podría caer en los spoilers. Como son cuentos… tergiversados. Así que simplemente diré que me ha parecido un planeamento fantástico, que los que más me gustaron fueron los dos últimos y que espero que siga en el mismo camino en los siguientes.
2: La espada del destino
Sigue en la misma línea que El último deseo: varios relatos cortos con cierta continuidad centrados en la figura de Geralt. En estos se hace hincapié en el destino, en la relación de Geralt con Yennefer… También aparece más Jaskier, un personaje que me encanta (siempre me han gustado los bardos/trovadores, sea la historia que sea).
Definitivamente, uno de los relatos que más me llamaron la atención fue Fuego eterno, junto a Las fronteras de lo posible, aunque en general me han gustado todos más que los del libro anterior. Quizás porque son más largos, y ya no eran tanto para introducir a los personajes, sino para profundizar en ellos.
La narración continúa siendo excelente, aunque sigue habiendo unos cuantos cachos que se me hacían pesados, pero definitivamente me está gustando muchísimo (roza el memorable).
3: La sangre de los elfos
El libro pierde un poco, ahora roza las tres estrellas, mientras que los anteriores se acercaban al memorable. De entrada, ya no se centra tanto en Geralt, sino en Ciri. Y Ciri no me convence. Por otro lado, ya no son relatos sueltos, sino que es una única narración. El problema es que el autor no acaba de lograr que ese salto sea para bien: hay más paja (el inicio se me hizo cuesta arriba, al igual que el final y varias partes del medio), y la organización de los capítulos deja bastante que desear.
Lo bueno es que hay bastante politiqueo (cosa que me encanta), que engancha y que, cuando te quieres dar cuenta, te has acabado el libro y estás deseando empezar el siguiente. Lo que cabrea es que no es no ha pasado casi nada en todo el libro, y que en vez de tener planteamiento, nudo y desenlace tiene planteamiento y un poco de nudo. ¿Desenlace? En los siguientes, supongo.
4: Tiempo de odio
Con cuatro libros ya es difícil hacer reseña sin meter un spoiler fulminante… Aunque los dos primeros fueran de relatos, sí había cosas que desencadenan todo lo que pasó y el anterior sentaba las bases de Tiempo de odio.
Pero bueno, resumiendo mucho y desvelando poco, ha mejorado respecto al anterior, que era bastante introductorio. Tiene menos paja (aunque sigue habiendo bastante), y hay politiqueo a mansalva.
El personaje de Ciri ya no satura tanto como en La sangre de los elfos y, aparte, hay más personajes nuevos que hacen la trama más complicada y compleja todavía. Asistiremos también al reencuentro de Geralt y Yennefer.
Además, pasan algunas cosas que no te esperas en absoluto y que han dejado el libro en un punto aún más interesante (pero con mucho) que el anterior. Quedé deseando leerme el siguiente.
5: Bautismo de fuego
Ya dije que Tiempo de odio había quedado en un punto muy interesante. No ha avanzado especialmente desde ese punto, pero han pasado cosas importantes: nos enteramos de qué ha sido de ciertos personajes, las hechiceras se organizan, Geralt (al que se dedican muchas más páginas) se pone en camino con unos cuantos compañeros bastante peculiares (Jaskier, una arquera bastante gañana, un nifgardiano y Regis, cuya identidad no voy a desvelar para no meter un spoiler) y vemos los movimientos que van realizando los diferentes bandos de la guerra.
Se lee rápido y sigue manteniéndote pegado al libro, por no hablar de que vuelve a quedar en un punto interesante, pero hay que reconocer que pasar, pasar, lo que se dice pasar… no pasa mucho.
Poco más puedo decir sin meter un grandísimo spoiler de los libros anteriores, salvo que en general la historia es mejor de lo que me esperaba, siempre y cuando cambies el chip al que te acostumbraron El último deseo y La espada del destino.
6: La torre de la golondrina
Esta reseña ya va a ser de lo más cortito, porque parece inevitable que si se alarga un poco acabe metiendo un spoiler tremendo de los libros anteriores (no puedo decir nada sobre la trama, es lo que tiene leer y reseñar una saga tan larga).
Me mantuvo enganchadísima. Parece que las cosas se van encaminando, y el próximo libro, que ya es el último, promete muchísimo (aunque parece que va a ser un poco más… místico que los anteriores). Aunque sale mucho Ciri (ya no me cae tan, tan mal, pero sigue sin caerme bien) también sabemos de Yennefer, Geralt y los demás. Y sin prescindir del politiqueo (ya he dicho que me encanta, pero en su justa medida), hay más acción, más tensión y más movimiento, o al menos esa es la sensación que me ha dado. Vamos, que me quedé deseando leer La dama del lago.
7: La dama del lago
El inicio se me hizo un poco eterno, pero por suerte el aburrimiento duró sólo unas setenta páginas. Luego la cosa volvió a encaminarse y enganchar y, salvo algún trozo que se hacía bastante cansino (como cuando viaja entre dimensiones… ya anticipaba yo que se iba a poner la cosa en plan místico, y efectivamente, así es), en general ha estado bastante a la altura de los libros anteriores. Aunque eso de meter cosas relacionadas con Camelot me pareció un poquito extraño.
No sé qué decir sin meter spoilers de los libros anteriores… salvo que hay muertes, y muchas no te las esperas. La batalla (que no es al final, curiosamente… después de ella hay un montón de páginas) resultó espectacular, y el final me descolocó un poco, pero una vez repuesta y pensándolo en frío creo que es perfecto. Es la clase de finales que no esperas, pero que en el fondo no podrían acabar de otro modo ^^.
La precuela: Estación de tormentas
No suelo meterme en precuelas y secuelas, pero en este caso no pude resistirme. Un libro autoconclusivo sobre Geralt de Rivia, ¿cómo iba a pasarlo por alto, y más viniendo el autor a firmar?
Pues bien, el nivel no ha decaído, más bien al contrario. Acción a más no poder, un montón de hilos que se entrecruzan y que hacen que no paren de pasar cosas de diversa índole, casi todas pequeñas catástrofes que le ocurren a Geralt, muchas por culpa de la política, y le complican cada vez más la existencia. Aun con toda esa complejidad, no deja un cabo suelto e incluso se permite guiños a lo que ocurrirá, lo que aporta bastante a la saga (mención especial al epílogo: un alivio para el ambiguo final de La dama del lago).
Tiene el aire de los relatos más que de las novelas y, aunque he encontrado algunas cosas en la traducción que me parecieron distintas (luego descubrí que hay un traductor más), creo que en general son a mejor.
Maravillosos los personajes nuevos, también, y la ambientación de las nuevas localizaciones. Quizás algunas partes se veían venir y una pequeña parte casi al final me dejó de lo más fría, pero la acción lo compensa y lo recomiendo, aunque después de leer la saga principal porque, si no, te tragas algún spoiler.
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