Hay muchas tareas, nunca podrás hacerlas todas, así que es necesario aprender a priorizarlas. Lo más importante, a la hora de hacerlo, es distinguir entre lo urgente y lo prioritario.
Algo urgente es algo cuyo plazo se acaba pronto, pero ¿es realmente necesario llevar a cabo esa tarea en cuestión? Si lo es, además de urgente, es prioritario. Porque eso es lo que significa prioritario: si no lo haces, hay consecuencias.
Un ejemplo tonto: vienen invitados a tu casa y has puesto a cocinar a fuego lento lo que vais a comer mientras te pones a hacer otras cosas. Cuando ya está cocinado, tienes una tarea urgente, que es comprobar que ya está y apagar el fuego. Es también prioritaria, porque si no lo apagas se quemará la comida y puede que tu cocina.
Pero, si todavía no te has puesto a cocinar, tienes algo urgente pendiente: alimentar a tus invitados. No obstante, ¿es prioritario ponerse a cocinar? Si ellos esperan una comida casera, sí. Pero, si lo único que esperan es disfrutar de tu compañía mientras comen, cocinar no es una prioridad, dado que puedes buscar alternativas como pedir comida a domicilio.
Solo tú puedes definir cuáles son las prioridades de tu día a día. Pero lo que está claro es que, si algo que es urgente no es prioritario, y tienes otras tareas prioritarias en un futuro inmediato, lo mejor es dejarlo y céntrate en lo que importa.



Excelente las pautas que se dan acá sobre lo que es urgente y lo que es prioritario, me ha servido mucho para distinguir el significado real, aunque se puede caer en el error que dichas palabras pueden significar lo mismo, no es así, tal vez se debe a la inmediatez que nuestra mente asocia en el momento dichas expresiones y las correlaciona según la situación que se acontezca.
Por eso es importante distinguirlas, tendemos a confundirlas y a dar prioridad a cosas que no son importantes, solo urgentes.