DE QUÉ VA: Tras muchos años de autoexilio, Bruce Wayne vuelve a Gotham decidido a convertirse en un justiciero
SOBRE LAS ILUSTRACIONES DE DAVID MAZZUCCHELLI: De trazo grueso pero bien detalladas, son de tonos oscuros pero luminosos y llamativos.
SOBRE LA HISTORIA DE FRANK MILLER: Debo decir que no soy muy fan de Batman. En general, nunca me ha caído bien y me cansa su melodrama. Pero este retelling de sus orígenes me ha gustado bastante, porque su motivación no es la venganza, sino la justicia, e intenta humanizar un poco su figura.
Otros personajes a los que acerca y reinventa son el comisario Gordon, que también llega nuevo a la ciudad y se encuentra con un cuerpo de policía corrupto, y Catwoman (una prostituta), aunque esta última tiene un papel muy secundario. La historia está principalmente desde los puntos de vista de Bruce y de Gordon.
Me gusta que Batman sea un principiante y que no todo le salga bien. Resulta poco creíble, sin embargo, que siempre se lleve alguna herida (varias de consideración, incluyendo balazos) y el tipo sigue peleando como si nada. Y, tras una de las peleas, luego se va a esquiar como si nada.
En cuanto a Gordon, es un tipo tan recto que no se entiende su desliz, pero por lo demás es un personaje que cae bien y mola que sea protagonista, no secundario.
La historia es amena y los hilos se entrecruzan bien, así que en general me ha gustado bastante. Aunque sigo sin ser fan de Batman, es una buena introducción a su universo.

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