Leo mucho. Demasiado. Tanto que, aun recibiendo decenas de libros de editoriales para reseñar, se me hace necesario comprar. Así pues, leo mucho y compro mucho, y tengo que tener un sistema para contener mis impulsos y para ordenar mi lista de deseos.
Un inciso sobre los libros que recibo para reseñar. Sobra decir que no acepto leer cualquier libro. Me llegan muchos boletines y peticiones de reseñas, más de los que puedo leer y con títulos que a veces no están hechos para mí, así que suelo elegir los libros en función del paso 1. Sin amiguismos ni favoritismos, de hecho, si me apuras, creo que prefiero leer libros de alguien a quien no conozco, aunque por supuesto no descarto a nadie por conocerlo.
Paso 1: El boletín de novedades:
La primera impresión importa…
Lo primero en lo que me fijo es en la temática y en la sinopsis, sobre todo cuando miro los boletines de novedades. Esa pequeña frase que añaden muchas veces resumiendo lo que encontrarás en el libro también influye mucho, al igual que, para qué engañarnos, la portada y la edición en general (si tiene ilustraciones…).
… pero también puede bajar puntos…
Si queda claro que el libro es el primero de muchos, generalmente lo descarto. No tengo paciencia con las sagas inacabadas y, tras varias experiencias en las que el autor o la editorial han dejado tirados a los lectores, solo me meto en lo que sé que va a finalizarse (y, generalmente, espero a que esté finalizado).
Si empiezan a comparar, también lo suelo valorar negativamente. Tiendo a pensar que el libro es una copia barata de aquel con el que lo comparan, así que baja puntos. Igualmente, si comparten una crítica sesuda de un medio de comunicación extranjero (con el que no me puedo identificar) o los elogios de otro autor (especialmente si dicho autor es de la misma editorial), lo suelo valorar negativamente.
… o dejarme indiferente
Por ejemplo, cuando dicen que es un best-seller. Sé por experiencia que hay buenos best-sellers y best-sellers que son auténtica basura, así que el hecho de que un libro se haya vendido mucho (vendido, que no leído) no suele decirme nada.
Las grandes campañas de marketing también me dejan fría, las grandes apuestas a veces son porque hay un gran libro detrás, pero muchas otras son simplemente por intereses económicos sin más.
Paso 2: La blogosfera
Una vez que tengo en el punto de mira una serie de libros, más de los que puede asumir mi presupuesto, llega el momento de hacer un segundo filtro, y este se basa en las reseñas. Tengo a varios blogs e influencers como referentes, porque generalmente sé que les gustan los mismos libros que a mí.
Si ellos no han leído los libros que tengo en el radar, también suelo leer las reseñas que se han hecho en distintas plataformas. No valoro tanto las estrellas como lo que dice en los comentarios, por ejemplo, si hay una reseña con mala puntuación y el lector afirma que no le había gustado por algunas cosas que yo aprecio, es probable que el libro caiga tarde o temprano.
Paso 3: La hora de la verdad
Aun tras pasar el filtro, sigue quedando una creciente lista de libros deseados que hay que priorizar. Así que al final toca elegir, y dicha elección se basa en los siguientes criterios:
- Si son la continuación de unos libros que ya he leído y me gustaron, van en primer lugar
- Si tengo demasiados libros de un género, procuro que mis compras sean de otros de los que no tengo tantos
- Leo las primeras páginas para ver la calidad literaria que me encontraré en el interior, si está mal escrito o percibo cosas raras, como erratas, lo descarto.
- Miro precios y calculo las horas de lectura aproximadas que me proporcionará cada uno de los libros que tengo entre manos. Al final, el que tenga mejor ratio de horas de lectura / precio acaba siendo el ganador.
Hubo otro tiempo en el que la posibilidad de que me firmara el libro el autor pesaba, pero tengo demasiados libros firmados en casa de los que no me puedo deshacer precisamente por la firma, así que ahora espero hasta haberlos leído y decidido conservarlos antes de que me los firmen, así que ahora eso no tiene peso.
¿Y a la hora de elegir mi próxima lectura?
Una vez que están los libros en la estantería, también tengo una buena cola. Así que tengo mis propios criterios a la hora de elegir el próximo que me vaya a leer, aunque, si varios coinciden con los mismos criterios, elijo un poco según me apetezca.
- Los que me he comprometido a reseñar van primero
- Me gusta cambiar de género con cada lectura, y alternar libros de ficción y de no ficción
- Dónde lo voy a leer y el grosor: si lo voy a leer en el metro, que sea finito; si lo voy a leer en casa, me da más igual
