Como ya comenté, este año visité Budapest y algunas otras ciudades de alrededor. Lo hice por mi cuenta y es un país con algunas sorpresas si no vas preparado. Un índice rápido sobre los principales consejos a la hora de visitar este país:

Los alojamientos en Budapest

Mi primer día en Budapest fue una locura. El hotel que había contratado estaba cerrado. Una hora llamando para que apareciera el dueño del edificio diciendo que el del hotel era un moroso, que le había echado y el edificio estaba clausurado. El tipo había cogido la pasta y se había pirado. Me hicieron pasar un mal rato desde la plataforma de reservas, pero me reubicaron en un apartamento un poco más lejano que, la verdad, me daba muy poca seguridad. Un portal muy turbio repleto de polvo y telarañas, con olores espantosos, parecía sacado de una película de guerra.

El caso es que, hablando con unos y con otros en los tours, me enteré de que es lo normal. Herencia de décadas de ocupación soviética. Prácticamente todos los alojamientos son así, de modo que no debes preocuparte más de lo necesario. Pero yo, desde luego, si alguna vez vuelvo, me llevaré una alarma portátil por si las moscas.

El dinero en Hungría

Usan el florín o forint húngaro, así que te va a tocar cambiar. En los lugares turísticos aceptan euros, aunque siempre con un cambio favorable para ellos, así que recomiendo cambiar una miseria para la calderilla y pagar con tarjeta, incluso para los pagos más tontos, ya que el cambio más favorable es el que te da el banco, incluso tras aplicar la comisión.

Es buena idea, por cierto, comprar las entradas a monumentos en casa y con bastante antelación (las del parlamento vuelan, por ejemplo), así, allí solo tendrás que gastar lo básico. Por otro lado, el país es bastante barato. Los monumentos empiezan a subirse a la parra, pero en general todavía tienen buenos precios en los comercios.

En cualquier caso, si tienes que conseguir florines, compara precios antes de elegir un sitio donde cambiar y evita el aeropuerto. Yo solo cambio allí lo mínimo imprescindible para ir ubicándome. Y, desde luego, no cambies a nadie por la calle. Habrá quien te lo ofrezca, pero lo más probable es que sea una estafa. Aunque haya cola, no caigas en la trampa.

Hay varias tarjetas con descuentos o pases a museos, pero yo hice cuentas y me salía más rentable pagarlos de uno en uno (además, hay que tener en cuenta lo que he dicho de comprar entradas con antelación). Pero, como siempre, dependerá de tus planes y de tus propios cálculos considerar si compensa o no.

Cosas de pago que no deberías perderte en Budapest

Esta es mi lista de gastos imprescindibles en esta ciudad:

  • El Parlamento
  • La visita guiada a la Ópera
  • Iglesia de San Matías
  • Basílica de San Esteban

En cuanto a las termas, yo por temas de salud no puedo, pero todos los nativos y guías coincidían en que las mejores no eran las más conocidas, así que tendrás que decidir si priorizas la experiencia o el ver el lugar turístico.

También dicen que el crucero por el Danubio merece la pena, pero solo con la ciudad iluminada, aunque no puedo confirmarlo porque lo dejé pasar.

Transporte en Budapest

Hay un autobús que conecta el aeropuerto con el centro y que tiene muy buena frecuencia, así que esa es mi recomendación para cuando llegues.

La ciudad es bastante accesible andando, pero si tienes que ir a la otra punta, la red de transportes es bastante buena, entre metro, buses y tranvías. Los billetes se compran en las estaciones de metro o kioscos y, aunque no hay tornos, tienes que acordarte de validarlos en las máquinas de los halls o te caerá alguna multa.

Excursiones con base Budapest

Después de hacer varias excursiones, te diría que prescindas de ellas salvo que estés muchos días y agotes las opciones. Pero te comento rápidamente las que hice:

Esztergom

Tiene la basílica más grande de Hungría, pero te recomendaría que investigues si está o no en obras. Te cobran aunque no se pueda ver nada.

Visegrád

Es una antigua fortaleza que se cae a trozos con mucha historia, interesante para los húngaros, pero totalmente prescindible para el resto del mundo.

Szentendre

Si quieres escaparte a algún sitio para ver algo que no sea Budapest, esta es mi recomendación. Es un pueblecito muy cuco, cercano a Budapest, que además es muy turístico y se ha convertido en un punto frecuentado por artistas. Hay autobuses frecuentes y puedes echarle una mañana o una tarde si vas con calma.

Palacio de Sissi

También prescindible salvo para los fans de la emperatriz. Es un palacio pequeño y casi no tiene nada, con interiores normalillos.

Comer y beber en Budapest (y Hungría en general)

Una buena noticia es que el agua en Budapest es buena y puedes beberla del grifo.

Los platos que más nos recomendaron los guías fueron el Goulash y el Langos. El primero es un estofado de toda la vida (difícil que esté malo) y el segundo una especie de pizza con masa de churro que no llegué a probar (aunque me habría gustado). De dulces, tenemos las omnipresentes chimney cakes, que es mejor comprar en el metro o puestos callejeros para que no te sablen.

Ten en cuenta que los horarios que tienen los servicios de comida no son como en España y cierran pronto, así que tienes que planificarte en torno a ellos.

Baños en Budapest

Solo encontré unos baños públicos funcionales en la entrada al parlamento, sin llegar a meterte en el edificio. En el resto de sitios, ir al baño en Budapest sale caro: entre 0,5€ y 1€ al cambio. Mejor llevar monedas sueltas.

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