Las novelas de «La tienda de hechizos» se pueden leer de forma independiente, pero comparten, aparte del mundo y el sistema de magia, ese aire amable que impregna sus páginas, plagado de momentos tiernos, relaciones sanas y solidaridad.
1. La tienda de hechizos
DE QUÉ VA: Kiela es bibliotecaria y es feliz teniendo poco trato con las personas. Cuando la revolución estalla y queman la biblioteca, ella y su ayudante Caz, una planta mágica sintiente, huyen con todos los libros que pueden salvar.
Acaban en el hogar de la infancia de Kiela, en una isla remota, donde su chismoso vecino se empeña en aparecer para asegurarse de que no le falta de nada. Aun así, deberá buscarse un sustento y los hechizos prohibidos de los libros que ha salvado pueden ser la solución y ayudar con problemas de la isla, pero tendrá que hacerlo a escondidas.
RESEÑA: este libro de personajes entrañables es una fantasía amable que destila amor a los libros y solidaridad.
Ambientada en un Imperio compuesto por un archipiélago de islas, donde viven todo tipo de criaturas, la novela empieza cuando estalla la revolución y la biblioteca está en llamas, así que Kiela y Caz huyen con todos los libros que pueden. Como luego no saben qué ha sucedido y pueden acusarles de haber robado los libros, que contienen hechizos prohibidos, deberán guardar el secreto.
Además, ganarse el sustento no será fácil para una erudita. Solo sabe hacer mermelada y apenas hay frutos, pero tiene a su disposición hechizos prohibidos que pueden hacer muchas cosas de utilidad no solo para ella, sino para sus vecinos. Las islas exteriores, olvidadas por los magos, empiezan a tener problemas que solo pueden solucionarse con magia. Así que decide usar esa magia a escondidas, y venderla como remedios. Eso sí, antes tendrá que aprender a dominarla.
Esos secretos hacen que sea reacia a recibir la ayuda de su atractivo y amable vecino, y por eso (y por su aislamiento social previo) se comporta de forma brusca cuando aparece. En ese sentido, tiene la estructura de comedia romántica en la que una urbanita llega a un pueblo y acaba enamorándose de su vecino (y su nueva vida).
Hay muchos más personajes que van apareciendo, sin mucha evolución, pero que contribuyen a esa amabilidad que se respira en el libro. Mención especial a Caz, una planta cinta que habla, nacida de un hechizo. Tiene ansiedad por cualquier posible peligro para las plantas (casi todo) pero es un gran amigo.
En definitiva, sin una trama espectacular, resulta muy agradable de leer, te encariñas con los personajes y el mundo es muy chulo. La edición tiene bastantes erratas, pero me ha encantado.

469 páginas
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2. El invernadero encantado
DE QUÉ VA: El trabajo de bibliotecaria de Terlu Perna no fue lo que esperaba. Se sentía sola y quebrantó la ley conjurando una planta cinta sintiente. El castigo fue convertirla en una estatua de madera.
Años después, despierta en una isla remota donde hay cientos de invernaderos mágicos que están muriendo. El único habitante de la isla es el jardinero cascarrabias que pidió ayuda para salvar el lugar. Aunque Terlu no es maga, le ofrece refugio y comida, pero ella cree que puede descifrar qué está fallando entre las notas del mago que creó los invernaderos, aunque para ello deberá hacer magia de nuevo y arriesgarse a otro castigo.
RESEÑA: La protagonista de este libro es Terlu, una chica muy sociable que no encajaba en la biblioteca y, necesitada de compañía, creó a Caz, la plantita que acompañaba a Kiela, la protagonista de «La tienda de hechizos«.
La situación de ambos libros es inversa: en el primero, una chica solitaria llega a un lugar lleno de gente sociable. En este libro, la chica sociable encuentra en el lugar solo a Yarrow, un tipo solitario pero con buen corazón que se preocupa de que no le falte de nada. A lo largo de la novela, su relación se va afianzando hacia el romance (bastante plano, aunque tierno).
En las primeras páginas, Terlu está desubicada por el trauma, por despertar en un lugar extraño y porque el jardinero está demasiado ocupado como para prestarle atención. Luego, cuando descubre el estudio del mago y revive a una planta sintiente que le pertenecía, intenta hacer algo por ayudar. Eso, sin embargo, significa volver a usar la magia, algo prohibido por lo que ya recibió un castigo desproporcionado, lo que le generará conflicto durante toda la novela.
El ritmo es lento, sobre todo al principio, y hay excesivas repeticiones y descripciones de las maravillas de cada invernadero. Poco a poco, mejora el ritmo al incorporar nuevos personajes y ahondar Terlu en los problemas mágicos de los invernaderos. Los experimentos que debe realizar son arriesgados, aunque hay en general poca tensión.
En definitiva, me resultó menos fluida y más repetitiva y descriptiva que su predecesora. A pesar de ello, es entretenida y tierna.

416 páginas
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Reseña original de La tienda de hechizos en Anika entre libros. Reseña original de El invernadero encantado.
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