
Género: novela romántica
520 páginas
SINOPSIS: Un oscuro secreto familiar hizo que Sarah se marchara. Tras la muerte de su padre, se ve obligada a regresar. Cree que estará solo unos días, pero descubre que su padre se ha pasado los últimos años estudiando a Jane Eyre y buscando los dibujos de unas misteriosas flores
RESEÑA: Me costó unas cuantas páginas engancharme, quizás porque había demasiado que explicar al principio y, hasta que no se empiezan a desvelar algunas cosas del pasado, no se empieza a descargar la historia y los personajes no se abren un poco. Aparte, el final me ha parecido demasiado rápido, como si hubiera alguna prisa por acabar, y hubiera estado bien algo más de pausa.
Por lo demás, la historia es estupenda, especialmente la parte del presente, ya que la parte de de Gideon y Sylvia derivaba en algo que no me gustaba por culpa de las decisiones de Sylvia. No obstante, ese pasado común tan complejo de Sarah y Liam y el hecho de que sus caminos tengan que cruzarse sí o sí en la investigación sobre las flores de Gideon, el elemento de peligro y el uso de Jane Eyre, presente en toda la novela, me han parecido fantásticos.
En definitiva, aunque el principio y un poco el final flojean, en general es un libro que me ha gustado muchísimo.



