
Novela negra con toque fantástico
648 páginas
DE QUÉ VA: Elodie encuentra en un bolso la foto de una mujer y un cuaderno de bocetos. Uno de esos bocetos le resulta familiar y todo está relacionado con un artista, una casa y unos sucesos trágicos en los que hubo muertes, desapariciones y robos.
RESEÑA: En este libro la historia importante es la de la casa. No solo por el fantasma, su leyenda y sus secretos, sino también por las historias entrelazadas de los que vivieron en ella. Al principio, las historias parecen carecer de conexión y hay un ritmo lento que atribuyo a la parte del presente, menos interesante y abundante en las primeras páginas. A pesar de los narradores múltiples, cambios de personaje y de época, me costó esta parte.
Sin embargo, la prosa de la autora es buena y la historia fue atrapándome poco a poco hasta engancharme. Los personajes (salvo los del presente, que están muy desdibujados, en especial Elodie) están muy bien desarrollados, especialmente la fantasma y su curioso pasado.
Los terribles sucesos, revelados al final, aunque más o menos intuidos, me supieron a poco tanto en extensión como en lo que aportan respecto a hechos sabidos. También se concluye el presente de forma precipitada, aunque el cierre del fantasma es soberbio y es una lectura entretenida y recomendable.

Reseña original de La hija del relojero en Anika entre libros
