Portada de la novela de fantasía La tienda de hechizos, de Sarah Beth Durst

469 páginas

DE QUÉ VA: Kiela es bibliotecaria y es feliz teniendo poco trato con las personas. Cuando la revolución estalla y queman la biblioteca, ella y su ayudante Caz, una planta mágica sintiente, huyen con todos los libros que pueden salvar.

Acaban en el hogar de la infancia de Kiela, en una isla remota, donde su chismoso vecino se empeña en aparecer para asegurarse de que no le falta de nada. Aun así, deberá buscarse un sustento y los hechizos prohibidos de los libros que ha salvado pueden ser la solución y ayudar con problemas de la isla, pero tendrá que hacerlo a escondidas.

RESEÑA: este libro de personajes entrañables es una fantasía amable que destila amor a los libros y solidaridad.

Ambientada en un Imperio compuesto por un archipiélago de islas, donde viven todo tipo de criaturas, la novela empieza cuando estalla la revolución y la biblioteca está en llamas, así que Kiela y Caz huyen con todos los libros que pueden. Como luego no saben qué ha sucedido y pueden acusarles de haber robado los libros, que contienen hechizos prohibidos, deberán guardar el secreto.

Además, ganarse el sustento no será fácil para una erudita. Solo sabe hacer mermelada y apenas hay frutos, pero tiene a su disposición hechizos prohibidos que pueden hacer muchas cosas de utilidad no solo para ella, sino para sus vecinos. Las islas exteriores, olvidadas por los magos, empiezan a tener problemas que solo pueden solucionarse con magia. Así que decide usar esa magia a escondidas, y venderla como remedios. Eso sí, antes tendrá que aprender a dominarla.

Esos secretos hacen que sea reacia a recibir la ayuda de su atractivo y amable vecino, y por eso (y por su aislamiento social previo) se comporta de forma brusca cuando aparece. En ese sentido, tiene la estructura de comedia romántica en la que una urbanita llega a un pueblo y acaba enamorándose de su vecino (y su nueva vida).

Hay muchos más personajes que van apareciendo, sin mucha evolución, pero que contribuyen a esa amabilidad que se respira en el libro. Mención especial a Caz, una planta cinta que habla, nacida de un hechizo. Tiene ansiedad por cualquier posible peligro para las plantas (casi todo) pero es un gran amigo.

En definitiva, sin una trama espectacular, resulta muy agradable de leer, te encariñas con los personajes y el mundo es muy chulo. La edición tiene bastantes erratas, pero me ha encantado.

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Reseña original de La tienda de hechizos en Anika entre libros

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