Evoca una jornada de la vida cotidiana de los pompeyanos de todas las clases sociales y diversos oficios un tiempo antes de la gran tragedia. Descubrimos lo que sabemos del día a día de los ciudadanos de esta ciudad, desde candidatos electorales hasta ladrones de vasijas o las prostitutas.

Portada del ensayo histórico Un día en Pompeya, de Fernando Lillo

248 páginas

Es una forma original de acercar al público mucho de lo que se sabe de Pompeya. Todo está documentado y basado en graffitis y estudios sobre el terreno pero a la vez se narra de forma literaria, inventando personajes tipo que representan el día a día de la ciudad.

Estos personajes también tienen conexión entre sí, lo que hace que el libro sea sólido y los percibas como más reales. No hay historia como tal, solo fragmentos de vida, aunque se desarrollan sus personalidades. Por otro lado, hay partes más descriptivas y menos ágiles para el lector.

El libro tiene tres partes. La primera nos cuenta la vida cotidiana de Pompeya, la segunda el fin de Pompeya y Herculano y finalmente Fernando Lillo explica en qué se ha basado para realizar el libro. Me sorprendí mucho por cómo se fijó hasta en los detalles más banales para componer a sus personajes.

En definitiva, me pareció recomendable porque el autor se ha inventado vidas basadas en restos reales, acercándonos la fascinante Pompeya.

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Reseña original de Un día en Pompeya en Anika entre libros

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