Ya os conté que estoy planteándome qué hacer con mis libros, y que una de las opciones es no optar por una autopublicación tradicional, sino por una plataforma de mecenazgo. Son una forma de financiar los proyectos de escritura que nunca me había planteado, pero me obligué a pensar fuera de la caja… ¿y por qué no?

Este es el resultado de mi investigación sobre el tema.

De qué van

Básicamente, son una forma de financiar proyectos creativos de todo tipo. Tú calculas tus costes y el dinero que necesitarás para que salga adelante y lo subes a la plataforma para que te lo financien completos desconocidos. Generalmente, subes distintas maneras de financiar el proyecto y, en función de eso, tendrán unas recompensas u otras. Se ve mucho merchan y cosas de esas para subir el nivel del mecenazgo y conseguir más dinero.

La fiscalidad de las plataformas de mecenazgo

El dinero que recibes de estas plataformas se cuenta a nivel fiscal como un anticipo a cuenta (pre-venta de un bien). Los ingresos percibidos hay que tributarlos, si estás como autónomo, en el Impuesto de Sociedades y, si no, sobre el IRPF en concepto de rendimientos derivados de actividades económicas.

Pros y contras

Las ventajas que le veo son:

  1. Financiación de entrada: tú estableces una meta de financiación y la comunidad te da dinero para ayudar a alcanzar esa meta. Mejor que poner toda la pasta tú por adelantado. Da mucha tranquilidad saber que está vendido antes de invertir, es lo que me pasó con las primeras ediciones de Atrapada en otra dimensión e Incursores de la noche.
  2. Consigues alcance: subes el proyecto a una plataforma nueva, donde puedes atraer la atención de personas interesadas tanto en esa obra como en otras, consiguiendo seguidores y mejorando la promoción.
  3. Control total: como en la autopublicación, tú decides todo: portada, maquetación, recompensas…

Por otro lado, hay unas cuantas desventajas:

  1. Incertidumbre: nada te asegura que el proyecto alcance su meta de financiación. Y, si te quedas a medio camino, ¿qué diablos haces?
  2. Responsabilidad: si lo logras, tienes que encargarte de producir y entregar tu obra y las recompensas a los patrocinadores en un plazo razonable. Una de las razones por las que dejé de trabajar con imprentas (aunque ganaba más dinero por ejemplar con ellas), es precisamente que con Amazon me ahorro el esfuerzo de preparar envíos y demás. Cuando tienes un nivel alto de pedidos, como era mi caso, perdías mucho tiempo en eso.
  3. Aunque tienes más alcance que la autopublicación orgánica, sigues teniendo visibilidad muy acotada a la plataforma en cuestión.

¿Qué plataformas de mecenazgo hay en España?

Aunque seguramente haya más, estas son las cuatro más importantes:

Verkami

Afirman tener el porcentaje de éxito más alto del mundo y ponen estadísticas interesantes en su landing para autores. Además, en principio tienen un equipo que te asesora para plantear la campaña, hay bastante comunidad y no entra cualquiera: tienes que mandarles una propuesta que deben aprobar.

Se financian mediante la gestión de los pagos, que cuesta un 1,5% del total recaudado. Pero por lo demás parece bastante transparente todo el proceso y da buenas vibraciones.

Y al investigar los proyectos que hay en marcha y los finalizados, parece que encajaría con «No somos peones de los dioses», ya que hay muchos proyectos literarios, unos cuantos de ellos de fantasía.

Kickstarter

Conocí esta plataforma (y el mundillo de las webs de crowdfunding) gracias a la que lió Brandon Sanderson cuando subió sus proyectos. Está también disponible en España y se usa para financiar proyectos de escritura y ofrecer recompensas a los patrocinadores que contribuyen a la campaña. Lo de las recompensas parece un poco rígido y lioso, la verdad.

También tienen una comunidad, pero son mucho más opacos que en Verkami, no te dicen qué esperar salvo que te registres y parece que hay pocas restricciones de entrada. Pero mirando por otras vías, parece que cobran una comisión del 5% sobre el total de los fondos recaudados por los proyectos exitosos y hay otros costos, como los de procesamiento de pagos.

Las obras que están en marcha y finalizadas también encajarían con mi novela.

Lánzanos

Sigue más o menos la misma línea, tienen un equipo que en principio te asesora. También hay un nivel extra de validación por parte de la comunidad y se quedan con un 5% del total recaudado más comisiones por las plataformas bancarias usadas.

Mirando los proyectos literarios que hay subidos, pocos lo han logrado y no pegan mucho con mi obra, la verdad.

Ulule

Es a nivel europeo y resulta interesante porque puedes tener un perfil en el que recibas donaciones sin que haya proyecto de por medio. Para los proyectos, tienen más o menos la misma dinámica: tienen que aprobar el proyecto y en principio te asesoran.

Estos se quedan el 8,07% para lo recaudado con tarjeta y el 5,05% para lo recaudado con cheque o transferencia bancaria.

En los proyectos lanzados no veo demasiado en español y no acaban de encajarme para «No somos peones de los dioses».


Y esto es, de momento, lo que he averiguado sobre esta clase de publicaciones. ¿Algo que comentar, aportar o añadir? ¿Qué os parecen?

Pronto vendrán las entradas sobre los agentes literarios / búsqueda editorial y sobre la autopublicación para tener la foto completa

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