Las luces pasaban veloces, perdiéndose en la oscuridad tan rápido como emergían de ella. Amargada, se dijo que ese viaje en tren era como su vida: luces efímeras en un mar de oscuridad.
Pero justo en el instante en que tenía esos pensamientos el tren salió del largo túnel y un hermoso paisaje sustituyó a la negrura.
Sonrió. Tal vez había algo de esperanza, después de todo.
Escribí este microrrelato para un concurso de Cercanías. Tenía que tener relación con los trenes y lo publiqué en abril de 2013 en el blog.
Sígueme en…
O apúntate a la newsletter y no te pierdas nada.
Todas las historias y personajes de esta web son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
