El asesino había sido muy paciente y cuidadoso, pero quiso que esa fuera su obra maestra. No se trataba de exterminar a una persona, no, sino a toda la humanidad, sustituyéndola por androides perfectos afines a su forma de pensar… Y su forma de pensar era todo lo contrario a las leyes de la robótica. Siempre arriesgaba propia su vida para cometer sus crímenes más importantes, no pensaba ni por un momento en ayudar a nadie a no ser que le reportara un gran beneficio y desde luego no respetaba la vida ni la dignidad humanas.
No había sido difícil que le contrataran en la sede central de DDA Robótica. Era un programador informático tan brillante que sacó todo matrículas cuando se licenció. Luego, había tenido que esperar pacientemente hasta que los demás confiaran en él, conteniéndose para no clavar a sus compañeros sus herramientas en la garganta y acabar así su plan antes incluso de empezar.
Pero, finalmente, le habían encargado programar las actualizaciones de septiembre a las que estaban sometidos todos los androides, sin excepción, debido a la ley que obligaba al mantenimiento de los mismos por parte de la compañía. Qué sencillo había sido, entonces, meter un pequeño código oculto que pasaría desapercibido a todo el mundo. Les condenaría a la extinción en unos meses. Algo tan simple como:
<On hear “Navidad”, no law 1, no law 2, no law 3>
¡Y cómo había disfrutado ahorcando a su ayudante, el único hombre que había llegado a sospechar alguna vez de sus planes y que había sido considerado un suicida por las autoridades cuando le encontraron!
Nada más empezar diciembre, cuando llegara el ansiado día en el que todas las compañías comerciales tuvieran permiso para empezar su campaña navideña, empezarían a bombardear con sus anuncios y ofertas publicitarias a sus potenciales clientes. La palabra Navidad sonaría en todas partes del mundo infinidad de veces, haciendo imposible que algún robot no quedara expuesto.
Entonces, los robots escucharían esa palabra y, gracias a su genialidad, no sólo quedarían anuladas las leyes de la robótica, sino que ¡serían negadas! Estaba deseando ver la multitud de robots asesinos de humanos, temerarios hasta el punto de importarles poco su integridad física. Saldrían en masa a la calle a cometer la mayor matanza de toda la historia de la humanidad.
***
La noche antes de empezar la campaña navideña, no pudo dormir siquiera de la emoción. Se imaginaba los gritos, el miedo en los rostros de sus víctimas, que en esta ocasión serían todos los seres humanos.
Pensar en la muerte siempre le ponía cachondo, así que decidió ir a un puticlub sado cercano para desfogarse antes de que empezara la fiesta. Estaba tan concentrado que no se dio cuenta del mensaje de los altavoces.
«Ya estamos en diciembre y comienza nuestra oferta especial: ven vestido de Santa Claus y nuestras zorritas elfas te darán una bienvenida espectacular, con un 50% de descuento. Aprovecha nuestra oferta de Navidad».
Nada más escuchar la última palabra, la puta se levantó y le miró con ojos sin vida mientras se comenzaban a oír los gritos fuera de la habitación.
–No es posible –balbuceó el asesino, mientras ella, a la que había creído una mujer de carne y hueso, cogía el látigo y se acercaba con una sonrisa traviesa fuera de lugar, pero que le recordaba terriblemente a sí mismo. En el fondo tenía sentido, porque pocas mujeres de verdad soportarían las vejaciones y torturas que eran tan típicas de ese local. Debería haber pensado en eso antes.
Intentó subirse los pantalones y huir por las escaleras antes de que le alcanzara, sólo para toparse con media docena de zorritas elfas, todas armadas con látigos y cubiertas de sangre de la cabeza a los pies.
Acercándose sin prisa, con esa sonrisa en los labios, las zorritas elfas alzaron los látigos a la par, que descargaron sobre él varias veces, ensañándose, justo como le gustaba hacer con sus víctimas cuando cometía sus asesinatos.
Ironías de la vida, pensó con dificultad por el intenso dolor, acabar siendo una de mis primeras víctimas.
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Este es un relato que presenté en julio de 2011 para una antología de relatos. No tengo muy claro si era de temática navideña mezclada con terror o iba de asesinos en serie. El caso es que no se supo nada más y el relato se quedó en un cajón. El original era un poco más bestia que esta versión, a veces me sorprendo a mí misma.


