La original: Mi gran boda griega
DE QUÉ VA: La familia Portokalos está preocupada por Toula, soltera a sus treinta años. Pero ella aspira a algo más y su familia, por desgracia, no. Aun así, decide cambiar su actitud y tomar las riendas de su vida, gracias a lo cual deja el restaurante familiar para trabajar en la agencia de viajes de su tía, donde conoce y se enamora de un apuesto desconocido, Ian, que no tiene ni una gota de sangre griega.
RESEÑA: Es una película muy original y la verdad es que la he visto un montón de veces porque me encanta y me hace reír. Más que el romance o la decisión de la protagonista de tomar las riendas de su vida, lo que prima es el choque cultural de esa familia tan ruidosa y extravagante (me encantan todos, desde el padre obsesionado con los griegos y el poder del limpiacristales hasta la abuela que se cree en guerra) cuando Tula se echa un novio no griego, lo que produce situaciones de lo más divertidas. Ideal para pasar un buen rato

DE QUÉ VA: Han pasado casi quince años desde que Toula e Ian se casaran. Ahora, intentan sacar un poco de tiempo para ellos y lidiar con Paris, su hija adolescente, que ha crecido y quiere irse a una Universidad que esté lejos de su sobreprotectora familia. Pero entonces la familia descubre un secreto: por un error burocrático, los padres de Toula realmente no están casados.
RESEÑA: Como ya he dicho, Mi gran boda griega me encanta y de esta simplemente no me fiaba, porque ya sabemos que las segundas partes de éxitos autoconclusivos no suelen ser muy buenas. Así pues, ni siquiera sabía de qué iba, pero cuando vi que la estrenaban en la tele no pude resistirme.
Ya no hay apenas nada de romance, lo que deja que la familia de Toula se desarrolle en todo su esplendor. Con ese caos que generan allá donde van y unos cuantos chistes fáciles pero eficaces sobre griegos para aderezar, la verdad es que la he disfrutado casi tanto como la primera y que me ha sacado más de una risa.

DE QUÉ VA: La familia Portokalos viaja a una reunión en Grecia con la esperanza de dar a los viejos amigos del patriarca el diario de este.
RESEÑA: Podría haber molado: la familia que vuelve a su tierra originaria y el choque cultural tras haber vivido el sueño americano. Pero no funciona en absoluto porque no hay por dónde cogerla, ni siquiera tiene ritmo.
Mete personajes nuevos a los que quiere dar un toque gracioso, pasan cosas sin venir a cuento y cada uno va por su lado sin ton ni son. Incluso cuando se revelan cosas que podrían generar conflicto o drama, se quedan todos tan panchos y pasan a otra cosa.
Un desastre, vamos, es lo que pasa cuando no tienes nada que contar pero quieres seguir explotando la gallina de los huevos de oro.

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