Nuevo mes, nuevos problemas con el piso a varias bandas. Un desastre que me genera mucha angustia. En el trabajo, además, hubo bastante ajetreo (por cierto, comenté a qué me dedico) y la fatiga pegó fuerte, así que solo hice una visita al museo de la EMT y a la exposición de arte urbano de la Fundación Canal.

Mis apariciones como autora, relatos cortos y proyectos creativos…

Este mes publiqué estos relatos cortos:

  • La moneda viajera: cuenta a historia de una moneda con una vida muy agitada
  • Magia dormida: La magia que dormía en su interior la había salvado de milagro, pero era incapaz de despertarla por sí misma y cambió de táctica..
  • Un cadáver en mi cocina: Hay un cadáver en mi cocina, una chapuza, pero no puedo perder el tiempo llamando a las autoridades. Estoy tras algo gordo…

Mis opiniones de lectora y cinéfila, eventos…:

Hice la reseña de estos libros:

Hablé de este cómic:

Comenté estas películas:

Viajes:

Compartí mis consejos para viajar a Irlanda y lo que hice durante mi vuelta a Roma.

Vídeos:

Entradas migradas a la web este mes

Este mes me he centrado en otras cosas (básicamente, en dejar la web visitable) y la migración ha sido bastante modesta:

En meses anteriores…

Resumen de 2025.

Enero: Hibernando

Tras hacer un recap de lo mejor de 2025, seguí arreglando todo lo referente a la web, os hablé de por qué elegí obsesionarme con Nefertari y compartí mi top de mejores novelas históricas. No ha sido un mes de mucha actividad, más allá de una visita guiada al andén 0 de Metro. La fatiga crónica y los mareos han apretado fuerte, así que, aunque tuve una semana de vacaciones, me he quedado en casa hecha un guiñapo. Eso sí, he avanzado mucho con la novela y casi la he terminado.

Febrero: Pesadilla con la aerolínea

La lluvia, la fatiga y los mareos de primeros de mes no invitaban a salir de casa, pero cuando salió el sol el asunto mejoró un poco. Desde ese momento, hubo una expedición con muy buena suerte al Rastro, una visita a la exposición de grabados japoneses y… ¡un viaje a Roma! Me llevé a mi madre, su primera escapada fuera de España y Portugal, así que estaba muy ilusionada.

Por desgracia, desde el día antes de partir el viaje se torció. Ita Airways me canceló el vuelo de vuelta y me dio como alternativa un horrible vuelo con escalas. Conozco mis derechos y esa alternativa no era ni razonable ni aceptable. Contacté con Atrápalo que, como agencia, tiene obligación de gestionar esta clase de cosas, pero ellos fueron poco colaborativos. Se negaron a gestionar mi reclamación de que la aerolínea me pagara el billete de vuelta, solo la devolución del dinero.

Me fastidiaron la mitad de los días del viaje intentando solucionar el tema y encima me tocó pagar el equivalente a la mitad del viaje para poder volver a casa. Y la abogada que contacté no pudo ser más desalentadora: tenía que pagarle por anticipado el equivalente a la mitad de la indemnización que podían llegar a pagarme, pero no me podía asegurar que llegaran a pagármela. No creo que pueda permitírmelo. Vamos, que he palmado pasta y encima he estado todo el viaje con una ansiedad tremenda.

La moraleja es, según la abogada, no volver nunca a contratar nada con Atrápalo, ni con ningún otro intermediario de ese tipo. Solo directamente o con una agencia de viajes de verdad.

A nivel contenidos, hice una entrada hablando de romántica paranormal (romántasy) y también otra sobre novela histórica.

Déborah en la Plaza de España de Roma
A ver quién me encuentra entre toda esta gente…

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