Cuando viajas a Viena, aparte de la ciudad en sí, es muy interesante hacer excursiones por los alrededores. Está muy bien comunicada y hay sitios preciosos para ver a muy poca distancia.

Cometí el error de no incorporar en mi viaje la excursión por los valles del Danubio y Wachau: queda mucho más cerca que mis otras excursiones y a posteriori todo el mundo me lo recomendaba. Pero aun así vi:

Saltzburgo

viaje a Austria - Saltzburgo
Saltzburgo: parque, calle principal, plaza de Sonrisas y lágrimas

Pase lo que pase, no contrates una excursión en bus desde Viena. Son casi cuatro horas de bus de ida y otras tantas de vuelta, lo que te deja con la friolera de dos horas y media de tiempo libre para comer y ver cosas. Claramente insuficientes para subir a la Fortaleza de Hohensalzburg y verla con tranquilidad, ya ni hablar de visitar otros puntos interesantes de la ciudad. Hay trenes con mucha frecuencia, ojalá hubiera organizado la excursión por mi cuenta.

Por lo demás, es una ciudad curiosa y pintoresca, que hace mucho turismo gracias a Sonrisas y lágrimas. El centro histórico se compone de una calle emblemática repleta de carteles antiguos, la plaza principal, la casa natal de Mozart, varios puntos donde se rodó la película Sonrisas y lágrimas y unas cuantas iglesias.

Si te sobra tiempo, también te recomiendan una pequeña plaza donde hay un montón de esculturas de enanos, bastante feos pero originales.

Hallstatt

viaje a Austria - Hallstatt
viaje a Austria – Hallstatt

Es una paliza ir hasta Hallstatt, pero merece mucho la pena. Hay trenes, pero por lo que parece tienen bastante poca frecuencia. Si vas desde Viena, prepárate para más de tres horas de autobús, y las excursiones te limitan tanto el tiempo que no puedes ni ver la mina de sal ni casi subir al teleférico, que es carísimo, por cierto.

El pueblo es muy bonito y tiene dos iglesias, una católica y otra protestante, a las que se puede pasar. Si te llaman las curiosidades, lo mejor es buscar un día que esté abierto el osario de la iglesia católica. Por lo demás, también merece la pena pagar el paseo en barco por el lago y me hubiera gustado entrar en el museo.

Bratislava (Eslovaquia)

Catedral, Castillo de Bratislava e Iglesia Azul
Catedral, Castillo de Bratislava e Iglesia Azul

Bratislava es lo que más cerca queda de Viena, apenas una hora en coche y una hora y media en catamarán. Debo decir que el catamarán es una tentación, pero me pareció tirar el dinero, porque no solo no hay posibilidad de sentarse fuera, sino que además están los sitios asignados y hay pocos de ventana. Tampoco es que haya mucho que ver: una muralla de bosque a ambos lados y una única ciudad que rompe la monotonía en todo el trayecto.

Así que la mejor opción, tanto por tiempo como para el bolsillo, es un bus o un tren. La ciudad se ve tranquilamente en un día, y hay muchas opciones de excursión con el transporte y el guía desde Viena, pero puedes hacerlo por tu cuenta perfectamente.

El tour básico empieza en la columna de la peste, y recorre el centro para ver la catedral donde se coronaban los reyes húngaros, varios palacios, el Ayuntamiento y el Cumil (famosa escultura de un hombre que sale de una alcantarilla) hasta el Palacio de la ópera viejo.

Después, se puede ver la Iglesia Azul, que es un sitio precioso, y el castillo de Bratislava (tiene jardines y sitios para pasear por fuera, aunque no llegué a entrar porque nos dijo la guía que no merecía la pena). También recomiendan tomar algo en el café Mayer (aunque mi tarta era puro azúcar).

Crónica del viaje completa:

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