Mi segundo viaje fue un tour por Escocia, empezando por esta maravillosa ciudad a la que tengo que volver sí o sí. Es una ciudad preciosa, con casas de cuento, muchos callejones estrechos y muy buen ambiente. También es una ciudad muy pequeña y en pocas horas recorres lo importante, aunque lo suyo es callejear y descubrir sitios secretos.

Esto es lo que hice en los días que estuve en la ciudad:

Edimburgo histórico:

Las rutas del Edimburgo histórico suelen mostrar la cruz del mercado, los juzgados (aún operativos), Victoria Street (con sus tiendas de colores), algunos cementerios (en los que la gente pasea como si fueran un parque) y por supuesto el Castillo de Edimburgo. Como curiosidad, cuando la reina de Inglaterra está de visita, hay guardias ingleses a la puerta.

Edimburgo - Adam Smith, cruz del mercado y catedral (izq) y casas típicas, Victoria Street
Edimburgo – Adam Smith, cruz del mercado y catedral (izq), casas típicas (centro), Victoria Street (drch)

Otros puntos célebres son Princess street (calle comercial), el palacio de la reina y Carlton Hill, con vistas espectaculares y un bello parque.

También se cuelan cada vez más lugares emblemáticos relacionados con Harry Potter (hay que ver la de cosas de Edimburgo que tomó esa mujer para la historia), incluido The elephant house, donde se escribió, entre muchos otros puntos interesantes.

Edimburgo - Adam Smith, cruz del mercado y catedral (izq) y casas típicas, Victoria Street
Palacio (sup izq), Monumento Nacional (inf izq), vistas desde Carlton Hill (sup der) y Castillo desde Princess Gardens

Entrada al Castillo de Edimburgo

Tanto el castillo por dentro como sus vistas me encantaron. La entrada incluye todo, hasta las joyas de la corona (mucha cola), las celdas de los prisioneros (interesante), la capilla y el decepcionante Museo de la Guerra (mucho uniforme y equipación, muy pocas armas).

El Museo Nacional de Escocia

Ciertos museos en Escocia son otro mundo: tienen un poco de todo, sin ningún tipo de orden, y son más interactivos y menos silenciosos de lo que tenemos por costumbre aquí. Me encanta. Del Museo Nacional de Escocia solo pude estar un ratito y me quedé con ganas de volver. Elegí ver la parte que me parecía más interesante: la de la historia de Escocia. Es en varias plantas, y solo pude visitar una, que me pareció de lo más completa. Ojalá hubiera podido dedicarle más tiempo antes de que cerraran.

Un imprescindible: hacer una ruta de los fantasmas

Cuentan un montón de historias interesantes y pega mucho con la ciudad. Normalmente, subes a Carlton Hill, pero es un ascenso empinado y resbaladizo y si llueve suelen evitarlo. Se hacen varias paradas en puntos calientes de actividad paranormal (incluso tienen una carrera universitaria relacionada), como algunos close (los callejones donde de noche se encerraba, literalmente, a la gente que no podía pagar una casa), en la zona donde se juzgaba a las brujas y estaba el lago que se creía una puerta al infierno (tiene su explicación científica: toda la inmundicia y no pocos cadáveres iban a parar ahí), cementerios…

Crónica de mi viaje a Escocia:

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