La isla de Skye

Una isla con alojamientos nefastos pero paisajes espectaculares, estas son algunas de las cosas que vimos:

  • Portree: Un pueblecito costero muy lindo, con bonitas calles, puerto y una colina a la que te recomiendan subir por las espectaculares vistas.
  • Roca de Old Man of Store, asociada a una leyenda sobre gigantes.
  • Kilt rock y la famosa cascada que da al mar. En esa parada también había un cartel en el que se explicaba que se habían encontrado huellas de dinosaurio en esos parajes.
La cascada que da al mar, Kilt rocks y Old Man of Store
La cascada que da al mar, Kilt rocks y Old Man of Store

Camino a Glasgow: Fort William y Luss

De camino a Glasgow desde Skye se puede tomar el ferry al área de Glenfinnan y ver el viaducto del tren a Hogwarts de Harry Potter y el monumento en homenaje a la revolución de los Estuardo.

Luego hicimos parada en Fort William, una ciudad bonita e interesante, y en Luss, un precioso pueblo a orillas del lago Lomond.

Fort William, las Highlands y una iglesia de Lomond
Fort William, las Highlands y una iglesia de Lomond

Glasgow

Fue una decepción. Me pareció una ciudad fea y sin encanto que estuvo poblada de millonarios porque era punto de comercio con Nueva York.

En la panorámica nos llevaron a los dos únicos edificios de interés de la ciudad: el hospital y la catedral, que están juntos. Al fondo, la necrópolis, que me hubiera gustado visitar, pero no pudo ser.

Lo que sí me gustó de la ciudad fue el museo Kelvingrove: genial, interactivo y caótico.

Glasgow calle principal y la única zona interesante, Museo Kelvingrove

Stirling

Es una visita genial: el castillo y su historia son fascinantes, hay toros peludos (Heilan Coo) escoceses pastando cerca, está muy bien ambientado y tiene un montón de sitios de interés que ver, incluyendo las vistas al monumento a William Wallace, el salón del trono, donde podías sentarte; las cocinas, mucho mejores que las de Eilean Donan; el cuarto de la pólvora…

Castillo de Stirling con Heilan Coo pastando y cañón con vistas al monumento a William Wallace

Parque Nacional de los Trossachs

Lo más destacado es el lago Katrine, que tanto inspiró a sir Walter Scott, y en el que se hace ofrenda a las hadas.

Crónica de mi viaje a Escocia:

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