Julio empezó con demasiado calor. Apenas tuve fuerzas para hablar sobre mis manías y tics al escribir, visitar el Museo de Artes y Tradiciones Populares de Madrid e ir a un cumpleaños. Pero luego, a mediados de mes, bajó la temperatura y… ¡llegó el Celsius!
Lo reconozco, el año pasado me saturé mucho con tanta gente, pero este año venía Becky Chambers y se esperaba menos masificación, así que decidí volver. Y sí, menos gente había, en la mayoría de las charlas se podía entrar, aunque en las firmas de autores potentes nadie te quitaba al menos dos horas de espera (¡teniendo saltacolas!). También reconozco que me pasé un poco con los libros que llevaba para firmar (suerte que me reencontré con mis amigos de cola del año pasado e hice nuevos amigos en las de este):

Vamos, que fue una paliza de tres días, y aquí está la crónica completa. El cuarto me escapé por varios pueblos de Asturias y Galicia y el domingo, como el ave salía tardísimo (como el programa se publicó una semana antes, apenas quedaban trenes), aproveché la mañana para entrar en las iglesias prerrománicas del monte Naranco de Oviedo.
A mi vuelta, visité los museos de San Isidro y de Historia de Madrid. También acabé (por fin) mi traducción de las historias de Arsène Lupin Víctor, de la brigada social , El hombre de la piel de cabra y El cabujón de esmeralda, que maqueté y publiqué en Amazon. Vamos, que ha cundido el mes.
Relatos cortos que publiqué este mes
- Un arma legendaria: Necesitaba un arma legendaria para potenciar sus habilidades y que le aceptaran los aventureros, pero no era un guerrero y encontrarla en una mazmorra estaba descartada. Pero a los héroes debían enterrarlos con sus armas, así que probó en el cementerio…
- Rumores de muerte: Cuando el médico anciano paga su deuda a Claus con un secreto valioso, este no puede dejar de ver el potencial de lo que le ha contado. Si juega bien sus cartas, dominará la ciudad…
- La ruina de muchos: En su patria, era un héroe legendario. Para los enemigos de su patria, sin embargo, era el villano más grande que jamás asoló sus tierras…
- Entradas: Consiguió entradas para ver a su autor favorito, pero no quería ser considerado un friki y dijo que las entradas eran para el concierto del momento… ¿Hasta qué punto se le irá la mentira de las manos?
Reseñas de libros
- Nacidos en sangre – Sunny White (3/5): mafia romance en el que dos familias criminales muy diferentes se alían con un matrimonio, con erotismo, violencia y escenas duras.
- La espada de Kaigen – M. L. Wang (3/5): magia elemental, batallas y acción, habla de la dureza de la guerra pero desde un punto de vista de resignación.
- Una cuestión de principios – Joe Barrett (5/5): divertido, atrevido, políticamente incorrecto y delirante. Además, se las arregla para tocarte el corazoncito
- El mapa del tiempo – Félix J. Palma (2/5): me parecía muy llamativo, y tiene muchos detalles brillantes, pero también me resultó soporífero
- Cultureando con la historia – Cultureando (4/5): un montón de información interesante narrada de forma cercana, ideal para pasar un buen rato
- Las brigadas fantasma – John Scalzi (4/5): misterio y misiones trepidantes y peligrosas en una historia de ciencia ficción.
- La doncella y su monstruo – Maddie Martínez (2/5): ambientación sólida e interesante en el folklore judío, pero predecible y con una protagonista que tiene demasiada suerte.
- Curiosidades de la historia – VVAA (3/5): artículos en formato revista, accesibles pero formales, no tiene tantas perlas de información como esperaba.
- Miau – Benito Pérez Galdós (4/5): un reflejo de la vida de la época: funcionarios incompetentes, gente honrada que vive por encima de sus posibilidades y tensión creciente con muchos frentes abiertos.
- Julia – Sandra Newman (4/5): potente y curioso punto de vista femenino de 1984
- El grimorio perdido – Morgan Ryan (4/5): ágil trama que mezcla brujería y búsqueda de reliquias y espionaje en la II Guerra Mundial.
- Tu voz invisible – Javier Arias Artacho (4/5): empieza pareciendo sencillo, pero gana en complejidad y peligro según avanza
- Traidores en la isla – Tim Collins y Steven Wood (3/5): librojuego entretenido, con pasatiempos desconectados
- Sombra carmesí – Lynette Noni (3/5): primer libro de una saga, muy maniqueo pero repleto de giros que lo cambian todo.
- Los seis de Atlas – Olivie Blake (2/5): La premisa es que los seis protagonistas se complementan y pueden hacer grandes cosas juntos, pero se odian y hay cosas turbias. Lo malo es que se repite.
Reseñas de cómics
- Daredevil: Born again – Frank Miller y David Mazzucchelli (4/5): una historia alucinante por su desarrollo psicológico, aunque el final es acelerado y forzado.
- Juez Dredd: La guerra del apocalipsis y blockmania – John Wagner, Alan Grant y Carlos Ezquerra (4/5): una batalla a gran escala de principio a fin con una trama compleja y un dibujo de alta calidad.
Reseñas de cine
- Pequeñas cartas indiscretas (4/5): empieza sosa, pero tiene un pequeño misterio y está llena de personajes excéntricos. Además, pronto adquiere un tono divertido e irreverente .
- Aquaman 2 (3/5): repite la fórmula de la anterior, pero en general es peor.
- Wonka (3/5): musical agradable, aunque cuesta meterse.
Reseña de serie
- The crown (4/5): esta serie habla del reinado de Isabel II y las rivalidades políticas y personales de su familia, escándalos incluidos. La documentación y el desarrollo de personajes es brutal.
Viajes:
Hablé de mi viaje a Polonia: Varsovia, Gdansk y Malbork, Torun, Poznan y Wroclaw.
Consejo de Gestión del Tiempo
Vídeos:
Entradas migradas a la web este mes
Este mes me he centrado en otras cosas (básicamente, en las cabeceras para social) y la migración ha sido bastante modesta:
En meses anteriores…
Enero: Hibernando
Tras hacer un recap de lo mejor de 2025, seguí arreglando todo lo referente a la web, os hablé de por qué elegí obsesionarme con Nefertari y compartí mi top de mejores novelas históricas. No ha sido un mes de mucha actividad, más allá de una visita guiada al andén 0 de Metro. La fatiga crónica y los mareos han apretado fuerte, así que, aunque tuve una semana de vacaciones, me he quedado en casa hecha un guiñapo. Eso sí, he avanzado mucho con la novela y casi la he terminado.
Febrero: Pesadilla con la aerolínea
La lluvia, la fatiga y los mareos de primeros de mes no invitaban a salir de casa, pero cuando salió el sol el asunto mejoró un poco. Desde ese momento, hubo una expedición con muy buena suerte al Rastro, una visita a la exposición de grabados japoneses y… ¡un viaje a Roma! Me llevé a mi madre, su primera escapada fuera de España y Portugal, así que estaba muy ilusionada.
Por desgracia, desde el día antes de partir el viaje se torció. Ita Airways me canceló el vuelo de vuelta y me dio como alternativa un horrible vuelo con escalas. Conozco mis derechos y esa alternativa no era ni razonable ni aceptable. Contacté con Atrápalo que, como agencia, tiene obligación de gestionar esta clase de cosas, pero ellos fueron poco colaborativos. Se negaron a gestionar mi reclamación de que la aerolínea me pagara el billete de vuelta, solo la devolución del dinero.
Me fastidiaron la mitad de los días del viaje intentando solucionar el tema y encima me tocó pagar el equivalente a la mitad del viaje para poder volver a casa. Y la abogada que contacté no pudo ser más desalentadora: tenía que pagarle por anticipado el equivalente a la mitad de la indemnización que podían llegar a pagarme, pero no me podía asegurar que llegaran a pagármela. No creo que pueda permitírmelo. Vamos, que he palmado pasta y encima he estado todo el viaje con una ansiedad tremenda.
La moraleja es, según la abogada, no volver nunca a contratar nada con Atrápalo, ni con ningún otro intermediario de ese tipo. Solo directamente o con una agencia de viajes de verdad.
A nivel contenidos, hice una entrada hablando de romántica paranormal (romántasy) y también otra sobre novela histórica.

Marzo: un mes muy intenso
Nuevo mes, nuevos problemas con el piso a varias bandas. Un desastre que me genera mucha angustia. En el trabajo, además, hubo bastante ajetreo (por cierto, comenté a qué me dedico) y la fatiga pegó fuerte, así que solo hice una visita al museo de la EMT y a la exposición de arte urbano de la Fundación Canal.
Abril: Intentando levantar cabeza
Este mes quise salir más, aunque la salud me lo impidió y las movidas de todo tipo no cesaron, así que fue otro mes bastante casero. Solo fui a ver el musical Wicked (me lo podría haber ahorrado), a las puertas abiertas del banco de España y a Valdemoro a por unos cómics (y de paso a hacer algo de turismo), con alguna visita corta al Rastro de Madrid. Aproveché para hacer una entrada sobre cómo apoyar a los autores independientes y para seguir optimizando la web, aunque va para largo.
Mayo: Escapada napolitana
Empecé el mes con una escapada a un pueblo muy interesante: Pastrana, y poco después fuimos a ver Parque Europa. Las siguientes dos semanas pasaron muy lentamente (hice un artículo sobre el género erótico) porque ¡me hacían mucha falta las vacaciones! Normalmente me las pillo en abril, y el mes extra sin irme casi acaba conmigo.
Mis vacaciones (con achaques)
Para la escapada, elegí Nápoles. Extraña elección para una primavera tan avanzada, porque en Italia hace calor, pero había oído hablar del yacimiento arqueológico submarino de Baia y quería vivir esa experiencia con un bautismo de buceo (sin congelarme). Al final el bautismo de buceo se convirtió en snorkel por problemas con la reserva, pero debo decir que ¡menos mal!
El neopreno es un infierno. Pero es lo de menos. Ya he comentado que una de las secuelas de mi esclerosis múltiple son los mareos. En tierra los tengo controlados, pero en un neopreno agitado por las olas del mar se convierten en un suplicio. Aguanté a duras penas sin vomitar gracias a que cada cierto tiempo me lograba poner vertical y sacar el tubito de la boca (¿habría aguantado con las bombas de oxígeno? Lo dudo), pero debo decir que la experiencia de ver los mosaicos, los peces nadando y los buzos arqueólogos en plena acción fue fantástica.
Pero eso fue un día. Mi base fue Nápoles, ciudad que había visto andamiada en una hora y media escasa en mi excursión a Pompeya desde Roma. Aparte de Nápoles y Baia, visité Herculano (mejor conservada que Pompeya) y la costa Amalfitana (aunque me estafaron y visitamos solo tres de cuatro pueblos). Tengo que volver, queda mucho por ver en Nápoles ¡y también quiero regresar a Pompeya!

La vuelta
A los dos días de volver de Nápoles, tenía un evento de recreación histórica, pero los mareos no fueron lo único que me asedió en el viaje. En el momento en que apagué el ordenador del trabajo y me relajé, mi cuerpo dejó pasar un horrible resfriado que todavía me dura. Eso, unido al calor y al cansancio, hicieron que me lo pensara mejor. Cambié la recreación por una relajada conversación seguida de un tranquilo paseo por la Feria del Libro de Madrid. ¿Cómo iba a perdérmela?
Y bueno, eso es todo. Si la salud lo permite, seguiré cogiendo carrerilla. Retrasar las vacaciones de abril implica que se juntan con las de junio… Esperemos que ya sin resfriados.
En cuanto a contenidos, aparte de mi
Junio: Alucinando con Polonia
O no viajo nada… o se me juntan los viajes. Esta vez, accidentado por una cojera inesperada, pero a pesar de ello disfruté como una enana.
Hice un tour por toda Polonia durante ocho días. Es agotador, pero merece la pena porque es un país espectacular. Han cuidado el patrimonio que conservaron tras la II Guerra Mundial y han reconstruido todo lo que quedó destruido tal cual.
La verdad es que todos los puntos que visité me parecieron preciosos, especialmente las minas de sal, que son alucinantes. Y me divertí mucho buscando enanitos en Wroclaw. Quizás hubiera prescindido de Auschwitz, pero no me arrepiento de haberlo visitado.

Volví a España justo en lo peor de la ola de calor, a tiempo para mi cumpleaños, que pasé refugiada en un sitio fresquito. Tampoco faltó la visita al Rastro.
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